La princesa Mako de Japón conmemora 110 años de inmigración nipona en Brasil

Eldiario.es

María Angélica Troncoso y Andrea Usero

Río de Janeiro, 18 jul (EFE).- La princesa Mako de Japón, nieta mayor del emperador Akihito, llegó hoy a Río de Janeiro, ciudad donde comenzó una visita oficial de dos semanas a Brasil, para asistir a los actos conmemorativos por los 110 años de la llegada de los primeros inmigrantes japoneses al gigante suramericano.

Esta es la primera visita de la princesa Mako a Brasil, país en el que visitará diversas ciudades en cinco estados y en donde se reunirá con descendientes de los primeros japoneses que llegaron al país, antes de regresar a Japón el 31 de julio.

Hace 110 años, en junio de 1908, llegó al puerto paulista de Santos el Kasato Maru, buque que trajo a 781 japoneses a bordo, en su mayoría campesinos de regiones pobres del país del sol naciente que habían sido contratados como mano de obra barata para trabajar en las prósperas haciendas de café del estado de Sao Paulo.

La llegada de inmigrantes continuó sin pausa hasta el comienzo de la II Guerra Mundial y, actualmente, Brasil es el país que acoge la comunidad de nipones más grande del mundo fuera de Japón, con alrededor de 1,9 millones de personas.

Pocas horas después de haber aterrizado en Río, el primer acto conmemorativo de la princesa Mako en suelo brasileño fue una visita al jardín japonés, ubicado en el Jardín Botánico de la ciudad más emblemática de Brasil.

Allí, la princesa plantó un árbol de “Pau Brasil”, al que se le atribuye el nombre del gigante suramericano por el color rojizo de su tronco que hizo que los exploradores portugueses que pisaron suelo brasileño lo llamaran así porque se les asemejó a una brasa.

Posteriormente, Mako, de 26 años, subió al turístico cerro del Corcovado e hizo una corta visita a la estatua del Cristo Redentor.

Al finalizar la tarde, la princesa se reunió con la colonia nipona, que aguardó alrededor de una hora en un solemne y largo silencio su llegada.

En el único acto de la jornada de hoy en Río en el que Mako se pronunció, la princesa se confesó “feliz de hacer esta visita en este año memorable”.

“Siento amistad por este país desde niña, a pesar de la distancia física, y agradezco el recibimiento que me han dado y estar hoy en la Ciudad Maravillosa”, señaló la princesa.

Mako además agradeció a su audiencia por “las dificultades”, que ellos y sus descendientes, “afrontaron para contribuir al desarrollo” de la sociedad nipona en Brasil.

La princesa también lo hizo a la sociedad brasileña, por el calor con el que recibieron a los inmigrantes y deseó que esta “historia sea conservada por las próximas generaciones” para que “se fortalezca la relación entre Japón y Brasil”.

Como es usual en el protocolo de la Casa Imperial, el sigilo marca la pauta en la agenda de las visitas oficiales de sus integrantes y la de la princesa Mako no es la excepción.

Además de su itinerario en Río, solo se conoce oficialmente su agenda en Sao Paulo, estado que aglomera la mayor colonia japonesa del país (1,3 millones) y en el que la princesa estará entre el 21 y el 24 de julio.

En la capital paulista participará este sábado en la ceremonia conmemorativa de los 110 años de inmigración japonesa en Brasil, en la Expo de Sao Paulo, donde también visitará el Festival de Japón que allí se celebra.

Ese mismo día, la princesa Mako estará en el parque Ibirapuera, donde realizará una ofrenda floral en el monumento a los pioneros de la inmigración japoneses y visitará al Pabellón Japonés, mientras que el domingo conocerá la Casa Japonesa y el Museo Histórico de la Inmigración Japonesa en Brasil.

Mako también estará en varios actos conmemorativos en las ciudades paulistas de Marília, Promissao, Cafelandia y Araçatuba, donde hay una fuerte presencia de descendientes japoneses, y cerrará su agenda en ese estado con la visita al Museo de Zoología de la Universidad de Sao Paulo.

Se prevé que también visite la ciudad de Maringá, en el sureño estado de Paraná, y otros lugares con importante presencia de brasileños descendientes de japoneses como Manaos, en el norte del país, y Tomé Açu, en el estado norestino de Pará y una de las regiones más pobres del país.

La última visita que recibió Brasil por parte de la familia real japonesa fue la del príncipe heredero, Naruhito, que asistió el pasado marzo al Foro Mundial del Agua en la capital. EFE