La vida le da la revancha al salvadoreño Marcelo Acosta en la natación

Cable Onda Sports :: Portada

Hugo Penso Correa

Barranquilla (Colombia), 24 jul (EFE).- Abrazado con su madre, quien llora de emoción luego de ver ganar a su hijo la medalla de oro y batir el récord de los 400 metros libres en los XXIII Juegos Centroamericanos y del Caribe, el nadador salvadoreño Marcelo Acosta siente que la vida le dio una revancha cuatro años después de haber perdido, por muy poco, la misma prueba.

Su registro de 3 minutos, 50 segundos y 61 centésimas, con el cual se impuso al mexicano Ricardo Vargas y al venezolano Rafael Dávila, le dio ese oro que le fue esquivo en Veracruz 2014.

Acosta se ha ganado a pulso el rótulo de mejor nadador de su país y es la mejor carta de la nación centroamericana para Tokio 2020.

“A él hace cuatro años en esta misma prueba se le escapó la medalla de oro, precisamente con un colombiano, pero hoy Dios y la vida le han permitido ganarla y darle a El Salvador la primera medalla de oro en estos juegos”, dijo a Efe Lidia Ester Jiménez, madre de Marcelo y quien lo acompaña a todas las competencias.

En los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Veracruz la destacada actuación del colombiano Mateo Angulo, que con un registro de 3:53.20 impuso récord para los juegos, le impidió a Acosta mantener una racha de triunfos en la prueba.

Lidia recuerda que su hijo comenzó a practicar la natación a los seis años viendo a sus hermanos mayores, quienes también se dedicaban a este deporte, pero se dedicó por completo a las piletas unos años después cuando comenzó a hacerlo de manera competitiva.

A los 12 años ya había impuesto su primer récord nacional en el Salvador en la prueba de 1.500 metros libres y cuatro años después participaba en los Juegos Centroamericanos que se realizaron en San José, Costa Rica.

Combinaba sus estudios en el colegio con el deporte y era disciplinado, pues cumplía con sus deberes escolares y, a la vez, con los entrenamientos.

Hoy con 22 años, Acosta estudia administración deportiva en los Estados Unidos y tiene en la mira un objetivo mayor: los Olímpicos de Tokio 2020.

“Quiero pedir disculpas a mi país porque no pude hacer mi mejor papel en los 1.500m, sé que esperaban una mejor participación, pero ahí no se pudo. Sin embargo, ahora ganamos y le dimos esa satisfacción a los salvadoreños”, declaró a Efe Acosta al referirse a la prueba del domingo en la que consideraba tenía buenas posibilidades.

Y fue precisamente ante el mexicano Ricardo Vargas, a quien acababa de vencer en los 400 metros libres, con quien Acosta había perdido el domingo la final de los 1.500 metros libres, hecho que lo convenció de que, tarde o temprano, la vida siempre ofrece otra oportunidad. EFE