Laboran bajo estrés 95% de docentes

Factores personales y laborales son los que influyen en que por lo menos el 95 por ciento de los docentes del estado padezcan algún tipo de estrés, principalmente el psicológico, el cual puede incrementarse ante la aplicación de las reformas educativas explicó Arturo Barraza Macías, investigador y especialista en temas educativos y sociológicos.

Mencionó que es en base a diversos estudios de campo que se han desarrollado con profesores de distintos niveles escolares que se ha determinado que factores personales como fallecimientos, cambios de domicilio, enfermedades o problemas económicos se conjuntan con aspectos como el cambio de escuela o las reformas educativas para que los docentes padezcan estrés.

El entrevistado recordó que existen distintos tipos de estrés y en el aspecto laboral puede provocar que los maestros no rindan a la totalidad de su capacidad, pues repercute en la salud física al grado de provocar alergias, dolores de cabeza o estomacales, los cuales se vuelven persistentes en el grado de que quien las padece no acude a una terapia psicológica adecuada.

Indicó que en base a un estudio realizado en escuelas primarias de Guadalupe Victoria se encontró que muchas de las docentes recurrían a tejer, dormir, caminar, ir a la iglesia e incluso llorar cuando se sentían agotadas o estresadas, sin embargo, al ser un mero escape a modo de desahogo, el estrés no se elimina ya que no se combate a la enfermedad, sino a los síntomas.

El académico enfatizó que la falta de información al respecto influye en que las personas no sean capaces de detectar a tiempo cuando comienzan a presentar un cuadro avanzado de estrés laboral; “en el hombre esto está todavía más presente que en la mujer. Lo curioso es que cuando estamos enfermos físicamente buscamos un médico, pero no así cuando se trata de estrés”.

Consideró que de la misma manera la autoridad escolar poco o nada ha hecho en el sentido de poder generar estrategias como las que se realizan en otros países como los talleres antiestrés; “en otros países el estrés laboral está tipificado como un padecimiento incapacitante, existe legislación e incluso los propios sindicatos de maestros colaboran en la realización de estudios”.

Barraza Macías manifestó que ante todo el individuo debe detectar la sintomatología que alerta que se está padeciendo un grado elevado de estrés como son los principios de trastorno alimenticio y del sueño; “lo malo es que los maestros comienzan a acostumbrarse a trabajar con una carga cotidiana de estrés, pero en casos avanzados puede incapacitarlos para laborar”.