Las ciudades y las nuevas tecnologías, claves para impulsar la economía azul

Lucía Blanco Gracia y Edurne Morillo

Nairobi, 27 nov (EFE).- Líderes empresariales, políticos y expertos de todo el mundo defendieron hoy en Nairobi la importancia de las nuevas tecnologías para desarrollar la llamada economía azul, que puede alcanzar su máximo potencial en las ciudades.

“Las ciudades son la mayor promesa, pero afrontan los mayores desafíos para el futuro de la existencia humana”, subrayó el presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, durante su intervención en el segunda día de la Conferencia de Economía Azul Sostenible (SBEC, por sus siglas en inglés).

El mandatario recordó que “dos tercios de la población global vivirán en las ciudades en 2050”, lo que convierte la sostenibilidad en un desafío “claro y urgente”.

Unos 18.000 expertos procedentes de 184 países, según las últimas cifras facilitadas por los organizadores, participan en este evento, que acaba el miércoles y analiza las posibilidades de los océanos, lagos y ríos para mejorar la vida de las personas.

En esta segunda jornada, decenas de líderes empresariales se dieron cita en un foro económico en el que se enfatizó la importancia de una economía azul sostenible y centrada en la innovación y las nuevas tecnologías.

“Las condiciones del océano están cambiando y esto nos obliga a una cuarta revolución industrial para adaptarnos a este nuevo entorno”, explicó el enviado especial para los Océanos del secretario general de la ONU, Peter Thomson.

El diplomático fijiano dijo que el mundo está ante “una nueva era” que abre “todo tipo de oportunidades”, y emplazó a los inversores internacionales a ayudar a los gobiernos locales en esta tarea.

En ese sentido, una de las iniciativas innovadoras y sostenibles que se presentaron hoy es WeatherTec, que recoge la humedad en la atmósfera para provocar la lluvia en zonas áridas, explicó el director general de esta compañía alemana, Thomas Demmel.

Gobernadores y alcaldes también abordaron el papel que desempeñan las ciudades en el desarrollo del sector marítimo, en un contexto donde el 40 % de la población mundial vive en zonas costeras, según cifras del Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humano.

La Organización Marítima Internacional calcula que hasta el 90 % del volumen del comercio mundial se produce por vías marítimas.

“Este tren no va a parar, el crecimiento de las ciudades costeras continúa y las urbes están en la base de la economía azul. Es esencial trabajar con la naturaleza y no contra ella”, afirmó la directora ejecutiva de ONU-Hábitat, Maimunah Mohd Sharif.

El director general del Banco Africano de Desarrollo, Gabriel Negatu, mostró su apoyo a las metrópolis africanas que decidan impulsar este tipo de economía.

“Podemos trabajar con los gobiernos para invertir en la gestión de los residuos y modernizar sus sistemas”, remarcó Negatu.

En ese escenario, el presidente de Seychelles, Danny Faure, reclamó la colaboración entre gobiernos, sociedad civil y sector privado para impulsar la industria marítima.

La primera ministra de Namibia, Saara Kuugongelwa, trasladó a los empresarios las oportunidades que ofrece este país africano para la economía azul y dijo que su nación “está abierta al negocio”.

El estado de los océanos también estuvo hoy sobre la mesa en el foro, donde el presidente del Fondo Mundial para la Conservación de la Naturaleza (WWF), Pavan Sukhdev, alertó de que dos millones de microplásticos se depositan en los mares cada día.

“Debemos ser más responsable con el trato que damos a los océanos. Es la última frontera. No tenemos otra”, advirtió Sukhdev.

No hay una única definición de la economía azul: unos expertos señalan que es aquella que usa los océanos y sus recursos como forma de desarrollo económico sostenible, y otros sostienen que incluye toda actividad económica en el sector marítimo, sea sostenible o no.

Dado que la economía azul es un concepto aún relativamente nuevo, esta conferencia -organizada conjuntamente entre Kenia, Canadá y Japón- aspira a convertirse en un punto de partida global para impulsar la investigación y la innovación en esta área. EFE