Lavanderías prefieren trabajar en la informalidad

Por los diversos requisitos y cuestiones que se deben cumplir ante los diferentes niveles de gobierno, las lavanderías prefieren pasar a la informalidad, pues de 600 que se localizan en la localidad solo 40 siguen laborando de manera formal, indicó Gabriel Vela Valenzuela, presidente de la Asociación de Lavanderías y Tintorerias en la entidad.

Son grandes requisitos los que les están poniendo a las pequeñas y medianas empresas, carga tributaria y muchos trámites por parte del Gobierno Municipal, por todas esas cuestiones prefieren mejor continuar con el negocio pero en la informalidad.

Se hizo un sondeo entre las empresas que se dedican a este sector de lavandería y se determinó que son apenas 40 las que laboran bajo un esquema formal. Ahora en coordinación con la Cámara Mexicana de la Industria de la Transformación (Canacintra) están buscando que se incorporen nuevamente a la formalidad.

Señala que los reglamentos del municipio se han vuelto recaudatorios, explicó que se les dice que se registren en el Sistema Duranguense de Apertura Rápida de Empresas (SDARE) para ser una empresa formal, pero entonces se les cobra por cualquier movimiento.

“Cuando a una empresa se le va a revisar tiene un cobro, cualquier movimiento es un gasto, entonces si es un negocio pequeño, familiar compuesto por la madre, hija, hermana, les dan un tiempo para reajustar el local y cambiar en un mes, pero la economía no les da para hacerlo por lo que tienen que cerrar”, manifestó.

En muchos de los casos prefieren cerrar el local, regresarse a su casa y trabajar de manera informal, pues al ser negocios tan pequeños no les da la suficiente ganancia para solventar lo que se les está pidiendo o cobrando.

Al darse de alta ante el SDARE se tienen que pagar de 2 mil a 10 pesos, dependiendo de la empresa, pero si no se dan de alta la multa puede salir más cara. Dijo que hay casos que sale más cara la multa que el costo total de poner el negocio, detalló que un negocio pequeño de lavandería puede costar alrededor de 80 y 100 mil pesos, más los gastos para cubrir todos los requisitos.

Aunque la regulación es para todas las empresas, hay algunos sectores que pueden cumplir y otros no, en el caso de las lavanderías reiteró que es difícil. El aumento de requisitos ha ido poco a poco, lo que ha llevado a cerrar cerca de 8 negocios.