+ Llegaron las hambres a la Normal del Estado
+ Multarán con 20 mil a quien no vaya al desfile
+ Además de obligarles a comprar los uniformes
+ Tienen gimnasio nuevo, pero para los políticos
+ Se están clavando hasta los dineros federales
“Cuando no se reparte bien el botín, hay motín…”
Armando del Castillo Franco
Multarán a aquellos alumnos de la Escuela Normal del Estado hasta con 20 mil a quien no asista al próximo desfile. Extra, claro, de la obligación de comprar los uniformes en el mismo plantel…..HAMBREADOS.- La Centenaria Escuela Normal del Estado ya fue alcanzada por las hambres de Franklin Corlay, el secretario de Finanzas, que así está haciendo buena su urgencia por meterle la mano al bolsillo de quien se deje…..MEMORIA.- Un día, que no hace mucho, Corlay envió una circular a todas las dependencias, incluyendo instancias federales, en las que les avisó de suspender hasta la compra de papel para el baño. Las necesidades de la administración estatal son muchas que no se pueden dar el lujo de gastar el dinero en cosas menores (así les dijo)…..ATRACO.- El robo, se los platicamos la semana pasada, incluye la obligación de que en dependencias federales abatan también en todo lo posible los gastos “superfluos”, que no sean de tanta urgencia, y que de la partidas federales que llegan de México, una parte, la más grande, sea remitida a la Secretaría de Finanzas. La directora o alguien de la Normal del Estado reveló ayer que los cobros, de 20 mil pesos a quien no asista al desfile, fue idea del titular del área y…pues, hay que mocharse con el funcionario en el menor tiempo, y quien no lo haga, se expone a la destitución inmediata y sin dilación. Una estudiante asegura que la escuela ya les cobra, a lo que su piedad le dicta, los uniformes, que deben comprarse a la propia dirección, lo que advierte que aquello se ha convertido en un inconfundible negocio que se opone a la gratuidad de la educación que menciona nuestra Constitución, aparte de los 20 mil pesos, la dirección del plantel quisiera cobrarles hasta por respirar, y no se diga por usar los baños y ocasionalmente el gimnasio que se supone es para que se ejerciten los estudiantes. Sintetizando, llegaron las hambres que mueven al secretario de Finanzas y sin papelito comprobatorio, de modo que es “jale limpio” para el titular o para su jefe, pero por ahí anda la bolita. No quisiéramos imaginar lo que le han de cobrar a los estudiantes por egresar, por titularse y por obtener los documentos liberatorios para poder trabajar. Qué bajo hemos caído, en serio…..TIEMPO.- Está en marcha la cuenta regresiva sobre la oferta que planteamos ayer de que se nos ocupe en la búsqueda de nuevas fuentes de trabajo en los Estados Unidos. Tengo varias entrevistas en los próximos días para aterrizar otros proyectos, pero quisiera extenderme a ver qué puedo conseguirle a la entidad. Hay que darle valor extra a nuestra visa, que no tiene el menor problema, además de nuestra global entry, que nos permite entrar y salir de la Unión Americana de la forma más ágil posible, como para no perder el tiempo en entrevistas y pláticas “en el cuartito”. Tienen lo que resta del mes para reaccionar en el gobierno, o se quedan con sus ganas…..CHALE.- Y claro, ya entrados en gastos, que se nos diga qué méritos tiene Lilia Santaella como para imponerle su nombre a la escuela en construcción. Durango tiene y tuvo enormes músicos que dieron su vida por perfeccionar ese arte, que tuviesen más méritos que ella. La historia subraya muchos nombres de grandes filarmónicos que hicieron más méritos para inmortalizar su nombre en algún edificio, una plaza o una calle. Pero esa es idea nuestra que nadie entiende y que nadie pela, así de simple…..ABANDONO.- Uno de los puntos más queridos por los duranguenses por los recuerdos que les causó en la infancia, “La Fuente de las Ranitas” o “La Fuente de la Alegría” en el Parque Guadiana. Pasamos esta mañana por el óvalo y pudimos ver la porquería en que está convertido ese otrora admirable sitio para los duranguenses. Y no requiere mucho como para recuperar su brillo, unas cuantas latas de pintura y la reposición de las “ranitas” que tanto recuerdo bonito engendró en miles de duranguenses en sus años mozos.
Saludos

