Les Praeres se presenta al mundo con una etapa espectacular

Ramón Orosa

Les Praeres de Nava (Asturias), 8 sep (EFE).- La subida a Les Praeres se presentó este sábado al mundo, al ciclista y al de aficionados ávidos de nuevas emociones sea cual sea el modo y el escenario, una ascensión impresionante dentro de una etapa espectacular, con numerosas cosas que contar que se sucedían unas a otras casi sin dejar tomar resuello.

Lo mejor llegó al final, en los 4 kilómetros verticales al 12,5 por ciento y rampas que parecían incluso superiores al 17 por ciento que marcaba como desnivel máximo el libro de ruta.

Fue algo a recordar. Porque no se da mucho que en una subida corta y de grandes porcentajes pasen tantas cosas y se sucedan tantos corredores en cabeza. Hoy hasta cinco: Rudy Molard, su líder Thibaut Pinot, Steven Kruijswijk, Nairo Quintana, Miguel Ángel López. Y Alejandro Valverde siempre en cabeza y siempre presente.

Los Groupama lanzaron la subida, pero rápidamente contraatacó Kruijswijk, que estuvo mucho tiempo en cabeza y por momentos parecía prometer un triunfo incontestable. Como al que apuntaba el neerlandés en el Giro 2016 ante de la dura caída que le sacó hasta del podio.

Fue engañoso. Todavía quedaba un mundo en una subida interminable y que no debió acabar nunca por lo que ofreció. Aparecieron los colombianos. Primero Nairo Quintana, gran favorito y que hasta entonces parecía más preocupado por Simon Yates y el duelo que prometían tras la Camperona, que de las primeras posiciones del día.

Pero lanzó su “bala” el de Movistar y le siguió su compatriota Miguel Ángel López. Como Kruijswijk antes, parecieron tenerlo en la mano. Pero dudaron. Craso error.

Porque llegó de donde no se esperaba un Yates hasta entonces a la expectativa, que mostró su tremendo poderío. Y, sobre todo, sus tremendas ambiciones.

También dudó Alejandro Valverde. Primero en jugar su baza o fortalecer la de Quintana. Después en atacar a la espera de la cuesta más dura. Que no apareció porque no la había todo lo dura que él creía. Ahí se le fue definitivamente un triunfo que parecía esperarle durante casi todo el día.

La ascensión final se recordará tiempo. Porque fue una presentación en sociedad de las praderas de Nava casi perfecta.

Una etapa emocionante en su final, pero también en su desarrollo. Con una fuga de entidad, la pérdida de la Roja de un “vacío” Jesús Herrara, el entrenamiento de cara al Mundial del recuperado Vincenzo Nibali, la ambición de Ion Izagirre frustrada nada más comenzar las duras rampas y la traca final con ataques, ataques y más ataques entre los favoritos.

Y, además, la nueva inédita subida asturiana hasta desbrozó la clasificación general. Donde queda claro que ya solo pueden ganar la Vuelta cuatro corredores: el líder Yates, los Movistar Valverde y Quinta y el ‘Supermán’ López. Todos en un minuto. Imposible pedir más. Bienvenido Les Praeres. Un puerto que, sin duda, ‘Yes fenomenal’. EFE