Líder del Cenidh duda de la “condición mental” del presidente de Nicaragua

laprensa

Managua, 11 sep (EFE).- La presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Vilma Núñez, puso hoy en duda la “condición mental” del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, con base en los métodos de represión utilizados contra sus detractores en la crisis que atraviesa el país.

“Ortega es una persona completamente descompuesta a nivel mental, estamos gobernados por gente que no tiene, según la evidencia de sus actos, la mente puesta en su lugar, las cosas que están cometiendo no son, siquiera, típicas de una dictadura militar”, dijo Núñez a periodistas.

Tanto la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh), como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), han coincidido en responsabilizar a Ortega de más de 300 muertes y de graves violaciones a los derechos humanos.

Según han informado organismos multinacionales en diversos informes, bajo el Gobierno de Ortega se han dado ejecuciones extrajudiciales, torturas, obstrucción a la atención médica, detenciones arbitrarias, secuestros, violencia sexual, entre otras violaciones a los derechos humanos.

Ortega mantiene que no es responsable de ninguno de los señalamientos, y que todo se explica en un intento de “golpe de Estado”.

“Las barbaridades que cometen han trascendido la represión a las personas que buscan, esa persecución se está extendiendo a los núcleos familiares, vecindarios, comunidades, esto es atípico al comportamiento de los dictadores”, sostuvo Núñez.

Hasta ahora las organizaciones humanitarias han identificado a 309 personas arrestadas sin órdenes de captura, tras haber participado en manifestaciones contra Ortega, a quienes denominan “presos políticos”.

La cantidad podría aumentar si se confirma que decenas de desaparecidos están en prisión, de acuerdo con esos organismos.

Las manifestaciones contra Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, comenzaron el 18 de abril pasado por unas fallidas reformas de la seguridad social y se convirtieron en una exigencia de renuncia del mandatario, después de once años en el poder, con acusaciones de abuso y corrupción. EFE