Líder evangelista critica a obispos y defiende que Ortega siga hasta 2021

Managua, 8 jun (EFE).- El presidente de la iglesia evangélica Ministerio Clamor de Dios Internacional, el puertorriqueño Jorge Raschke, criticó hoy la labor de los obispos católicos de la Conferencia Episcopal y defendió la continuidad del presidente nicaragüense, Daniel Ortega, hasta las elecciones generales de 2021.

“¿Si nosotros hoy conseguimos que este Gobierno renuncie, que se vaya, quién va a gobernar? Si hay unas elecciones (anticipadas), ¿a quién van a postular?”, preguntó Raschke en una rueda de prensa en Managua.

El reverendo advirtió que de aceptarse un adelanto de elecciones, se sentaría un mal precedente.

“Aquí hay que llegar a un entendimiento de aceptarnos, convivir, buscar lo mejor de todo esto, terminar este período de Gobierno (en 2021) y si el pueblo al final de esto cree que este Gobierno no sirve, pues allí está el voto”, sugirió.

El pastor evangélico abogó por garantizar los derechos humanos, criticó los tranques o bloqueos a carreteras que realizan manifestantes para protestar contra el Gobierno, y en especial a los obispos, mediadores y testigos del diálogo.

“No los oigo llamar a la paz, no los oigo pedir a sus feligreses que no participen en ningún tipo de actividad de esta clase”, anotó Raschke, quien abogó por “un diálogo verdadero”.

“A los obispos les diría que, para que tengan moral para dirigir un diálogo nacional, ordenen a todos esos curas, que vi con sotanas blancas agitando en manifestaciones a la población, que los remuevan. Saquen sus gentes de las calles, promuevan el amor, la reconciliación, el perdón”, apuntó.

Al cardenal nicaragüense Leopoldo Brenes, a quien tildó de “bien intencionado” en la mesa del diálogo, le advirtió “que lo primero que tiene que hacer es poner su casa en orden”.

“Vi numerosos sacerdotes con túnicas blancas dirigiendo las manifestaciones” contra el Gobierno. “Eso no es la orden del cristianismo”, insistió.

Raschke dijo que permanecerá en Managua hasta el próximo miércoles y que está dispuesto a reunirse con representantes de la Iglesia Católica o de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia -que aglutina al sector privado, sociedad civil, estudiantes y campesinos-.

El evangelista también instó al mandatario nicaragüense, Daniel Ortega, a pedir “perdón por los errores” que ha cometido en el marco de la crisis que atraviesa este país centroamericano.

“He pedido al presidente (Ortega) y a su esposa (y vicepresidenta Rosario Murillo) que en un mensaje, ojalá que suceda antes de irme o después (…) pidan perdón por los errores que hayan cometido o quienes están bajo su mando”, dijo el religioso .

Y que “empiece un proceso de perdón, de reconciliación, de humildad”, abogó.

“Esto que se está viviendo aquí (en Nicaragua) es una ola de terror y de odio. Esto tiene que parar”, agregó.

El ministro del Concilio Asambleas de Dios en su capítulo de Puerto Rico, organización de fe pentecostal que agrupa a iglesias evangélicas, explicó que se reunió el miércoles pasado, en privado, con Ortega y Murillo.

Según Raschke, el mandatario le manifestó su profundo dolor por lo que está sucediendo en Nicaragua y que él ha dado órdenes para que la Policía no salga de sus cuarteles.

“Vi sinceridad, especialmente sentí una carga muy profunda en la esposa de él (…), sentí el dolor de esa mujer. Esa mujer se quebrantó, el presidente se quebrantó, son seres humanos, cometen errores”, afirmó.

El líder evangélico insistió en que es duro perdonar o pedir perdón, pero que no hay sanación sin perdón, y anunció que el próximo lunes, en horas de la tarde, se volverá a reunir con la familia presidencial.

Asimismo, el reverendo puertorriqueño contó parte de la conversación que mantuvo con Ortega y Murillo, y de acuerdo con los dignatarios, los disidentes sandinistas, “de la ultraizquierda”, están “envueltos en esto para destruir el Gobierno”.

Nicaragua cumple hoy 52 días de una crisis sociopolítica, la más sangrienta que vive el país centroamericano desde los años 80, que ha dejado al menos 135 muertos y más de un millar de heridos, según el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh).

Las protestas contra Ortega y contra su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo, comenzaron el 18 de abril por unas fallidas reformas a la seguridad social y se convirtieron en una exigencia de renuncia, después de once años en el poder, con acusaciones de abuso y corrupción.EFE