Líder minero acusado de malversación ofrece luchar contra impunidad en México

Agencia EFE

México, 30 ago (EFE).- El polémico líder sindical minero Napoleón Gómez Urrutia, exiliado 12 años en Canadá acusado de malversación, ofreció hoy combatir la impunidad y la corrupción como senador del partido del presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador.

“México no puede continuar con la impunidad”, afirmó Gómez en una rueda de prensa a su regreso a México de su exilio en Canadá, a donde huyó en 2006 acusado por el Gobierno mexicano de malversar unos 55 millones de dólares de un fondo sindical.

Después de una década de litigios, los jueces absolvieron a Gómez Urrutia, postulado al Senado por el Movimiento Regeneración Nacional (Morena), el partido de López Obrador.

“La realidad ya cambió y no los vamos a defraudar; vamos a eliminar la insultante pobreza en el país”, sostuvo al afirmar que en su cargo como senador apoyará la lucha contra la impunidad y la corrupción que ha ofrecido emprender López Obrador.

Ya con el estatus de senador y acompañado por líderes de sindicatos mineros de Estados Unidos, Canadá y Reino Unido, Gómez Urrutia aseguró tener toda la intención y la “fortaleza” de mantenerse como dirigente del Sindicato de Mineros de México.

“Me siento con fortaleza de poder hacerlo aunque sé que requerirá mucha energía”, expresó el legislador, quien llegó y se retiró de la rueda de prensa acompañado por una docena de personas vestidas con camisetas en las que resaltaba su cara.

El polémico líder sindical aseguró que los cargos en su contra fueron “arbitrarios e innecesarios, y constituyeron un ataque cobarde contra el sindicato” por haber reclamado mejoras salariales y oponerse a los intereses de algunas empresas mineras.

Gómez Urrutia rechazó hacer comentarios sobre las acusaciones de malversación que le hicieron en el pasado y criticó que se pregunte más por los 55 millones de dólares que por 65 mineros muertos en el accidente de la mina Pasta de Conchos en 2006.

El 19 de febrero de 2006 ocurrió un accidente que bloqueó el tiro de entrada de la mina Pasta de Conchos, en el norteño estado de Coahuila, y por los riesgos del rescate las labores se abandonaron y aún permanecen sepultados 63 de los 65 mineros muertos.

“Pasta de Conchos fue una tragedia que a nadie se le puede olvidar; fue resultado de la impunidad”, afirmó el dirigente, quien dijo tener la esperanza de que el nuevo Ejecutivo de López Obrador ordene la recuperación de los cuerpos y otorgue compensaciones a las familias.

El líder, quien volvió a México esta semana, confirmó que hasta este momento no le ha sido posible sostener un encuentro personal con el presidente electo, quien asumirá la Presidencia el próximo 1 de diciembre.

El Congreso mexicano, formado por 500 diputados y 128 senadores, comenzará el próximo sábado el primer periodo de sesiones de la legislatura LXIV, con la recepción del último informe de Gobierno que entregará el presidente Enrique Peña Nieto. EFE