Lieberman, el ultraderechista que dimite de la Defensa de Israel

Joan Mas Autonell

Jerusalén, 14 nov (EFE).- El ministro de Defensa israelí, Avigdor Lieberman, referente de la ultraderecha sionista laica y líder del partido y socio gubernamental Israel Nuestro Hogar, dimitió hoy por su desacuerdo con la decisión del Gobierno de dejar de atacar Gaza tras la peor escalada militar con Hamás desde 2014.

El mandatario, residente en una colonia en el territorio palestino ocupado de Cisjordania, miembro del Parlamento israelí (Knéset) desde 1998, con varias carteras ministeriales en su historial y hasta ahora socio de la coalición gubernamental con los cinco escaños de su formación, pedía desde hace meses una fuerte operación militar contra el movimiento islamista Hamás en la Franja.

Lieberman ha mostrado un perfil duro a lo largo de sus dos décadas de ejercicio político, ha sido tachado en el pasado de racista y ha promovido iniciativas ultraderechistas que para muchos están fuera de la corrección política y vulneran el respeto hacia los derechos humanos y libertades fundamentales.

Una de sus recientes propuestas más polémicas es su impulso de un proyecto de ley que endurecería y facilitaría la aplicación de la pena de muerte a los condenados por terrorismo, pendiente de debatirse en el Parlamento y criticado por entidades defensoras de los derechos humanos, como la ONG israelí Adalah, que la considera “exclusivamente destinada a los palestinos”.

Firme defensor de la construcción y ampliación de asentamientos en territorio palestino, iniciativas que ha promovido en los últimos años como titular de Defensa, Lieberman es refractario a que Israel haga grandes concesiones a los palestinos en un hipotético proceso de paz y, siguiendo la tradición del revisionismo sionista, considera que la Cisjordania ocupada forma parte del Gran Israel.

Formalmente, no se ha opuesto a la solución de los dos Estados, pero en el pasado ha propuesto medidas como la eliminación de la Autoridad Nacional Palestina o el desplazamiento forzoso de los árabes de Israel, despertando las críticas de partidos de izquierda y moderados y de la clase política palestina, y ha sido acusado de “racista, fascista y antiárabe” por la Lista Conjunta, coalición de partidos árabes en la Knéset.

Ante la creciente tensión en Gaza y las siete últimas escaladas militares, reclamaba asestar un duro golpe a Hamás como receta para erradicar el lanzamiento de cohetes hacia Israel, y el pasado mayo tachó a los líderes del movimiento islamista de un “puñado de caníbales que también tratan a sus propios niños como munición”.

En 2009, después de que Israel Nuestro Hogar se convirtiera en tercera fuerza política con 15 escaños, el primer ministro, Benjamín Netanyahu, le entregó la cartera de Exteriores, que abandonó a finales de 2012 al verse inculpado por abuso de confianza y fraude, pero la Justicia le absolvió de los cargos y en noviembre de 2013 recuperó la jefatura de la diplomacia israelí hasta mayo de 2015.

Tras estar un año en la oposición, Lieberman fue nombrado ministro de Defensa en mayo de 2016 por Netanyahu, una decisión polémica por su escasa experiencia en el terreno militar en relación a sus antecesores en el cargo.

Nacido en Moldavia en 1958, cuando esta república formaba parte de la URSS, Lieberman emigró en 1978 junto a su familia a Israel donde, tras realizar el servicio militar obligatorio, cursó Ciencias Políticas y Sociales en la Universidad Hebrea de Jerusalén, combinando los estudios con su trabajo como portero en un club nocturno.

Con un marcado acento ruso en sus discursos en hebreo, comenzó su trayectoria en 1993 trabajando para la formación conservadora Likud, donde se convirtió en secretario general del partido hasta 1996, cuando se erigió en director general de la Oficina del primer ministro, entonces bajo Netanyahu.

Posteriormente, creó su propio partido, Israel Nuestro Hogar, que en gran medida ha recibido el apoyo de los inmigrantes judíos de procedencia soviética, un colectivo que integra a más de un millón de personas en el país.

El primer cargo ministerial que ostentó se remonta a 2001, cuando fue nombrado ministro de Infraestructuras en el Gobierno de Ariel Sharón, y entre 2003 y 2004 ejerció como titular de Transporte, hasta ser cesado por oponerse al plan de evacuación de los alrededor de 10.000 colonos israelíes asentados en Gaza. EFE