Liga Árabe acusa a Irán de injerencia y de socavar seguridad regional

0,,17519713_303,00El Cairo, 10 Ene (Notimex).- La Liga Árabe denunció hoy la injerencia de Irán en los asuntos internos de los países árabes y los recientes ataques contra las misiones diplomáticas de Arabia Saudita en Teherán, además acusó a la república islámica de socavar la seguridad regional.

En una reunión extraordinaria de cancilleres, celebrada este domingo en El Cairo, el secretario general de la Liga Árabe, Nabil al Arabi, pidió a los Estados árabes fijar “una postura común, sólida y clara” contra la “intromisión” de Irán en los asuntos árabes.

Al Arabi culpó a Irán de los ataques de la semana pasada contra la embajada saudita en Teherán y el consulado en Mashhad, en represalia a la ejecución del prominente clérigo chiíta, Mimr Baqer al Nimr, en Arabia Saudita.

El ministro saudita de Relaciones Exteriores, Adel al Jubeir, calificó el ataque a la embajada de su país en Teherán como una flagrante violación de las convenciones y acuerdos internacionales, además acusó a Irán de socavar la seguridad regional, según la cadena árabe Al Arabiya.

En su discurso de apertura, el canciller de los Emiratos Árabes Unidos, jeque Abdullah bin Zayed Al Nahyan, también acusó a Irán de no proteger las misiones diplomáticas sauditas.

En una resolución, aprobada por los miembros de la Liga Árabe con la abstención de Líbano, condenó “las declaraciones iraníes hostiles contra Arabia Saudita en relación a las sentencias judiciales emitidas contra varios terroristas”, en referencia a la ejecución del clérigo.

La organización panárabe mostró su “total solidaridad con Arabia Saudita frente a las acciones hostiles y provocadoras de Irán” y apoyó los esfuerzos de Riad en la lucha contra el terrorismo y su papel en reforzar la seguridad y la estabilidad en la región.

Asimismo, pidió a Irán “distanciarse de las políticas que alimentan los conflictos sectarios y abstenerse de apoyar a las organizaciones que alimentan estos conflictos en los países del Golfo”, así como a las milicias y a los partidos armados que representan una amenaza.

La actual crisis se originó tras la ejecución del clérigo junto con otras 46 personas, el pasado 2 de enero en Arabia Saudita, lo cual provocó la ira de la comunidad chiita en Líbano, Irak, Yemen e Irán, donde las representaciones diplomáticas sauditas en Teherán fueron atacadas.

Un día después, Arabia Saudita rompió relaciones diplomáticas con Irán luego que la embajada saudita en Teherán fuera atacada e incendiada, en protesta por la ejecución de Al Nimr, considerado uno de los líderes de la Primavera Árabe de 2011.

Al Nimr, un crítico de la dinastía Al Saud, había sido condenado a muerte en octubre de 2014, casi dos años después de ser detenido por apoyar los disturbios contra las autoridades sauditas que estallaron en febrero de 2011 en la provincia de Al Qatif, en el este del país.