- La presidenta del Clúster Minero advierte que los tiempos para obtener autorizaciones y las obligaciones fiscales complican la continuidad de algunos proyectos.
Durango, Dgo.– La actividad extractiva de metales preciosos en Durango atraviesa un periodo de contracción, en un escenario marcado por interrupciones operativas y demoras en la autorización de proyectos, reconoció Sandra Magaña de la Cruz, presidenta del Clúster Minero de Durango.
La dirigente empresarial explicó que algunas compañías del sector han tenido dificultades para conservar su ritmo de trabajo, debido a que necesitan resolver procedimientos administrativos antes de mantener sus operaciones o avanzar hacia nuevas fases de explotación.
Entre los factores que inciden en esta situación se encuentran los permisos ambientales, cuya resolución resulta necesaria para que determinadas unidades continúen trabajando o puedan ejecutar ampliaciones. Mientras las autoridades revisan las solicitudes, las empresas deben sujetarse a los plazos correspondientes, lo que puede traducirse en suspensiones temporales y una menor actividad productiva.
Magaña de la Cruz puntualizó que el panorama no es igual para todas las minas, ya que cada operación enfrenta circunstancias particulares. Sin embargo, admitió que los procesos burocráticos pueden convertirse en un obstáculo para la continuidad de ciertos desarrollos.
Ante este escenario, el Clúster Minero mantiene comunicación con sus integrantes y busca contribuir a que las empresas establezcan canales de entendimiento con las instancias responsables de autorizar sus proyectos.
Como referencia de recuperación, la representante del organismo mencionó una unidad minera ubicada en San Juan del Río, cuyas actividades volvieron a ponerse en marcha en diciembre. El caso, indicó, forma parte de los esfuerzos para mantener en funcionamiento las operaciones del sector en la entidad.
A las dificultades administrativas se suman las obligaciones tributarias y los cambios normativos federales, que representan presiones adicionales para las compañías. De acuerdo con la dirigente, las empresas deben equilibrar el cumplimiento de estas disposiciones con la necesidad de sostener sus actividades productivas.
Finalmente, destacó la relevancia de la Cámara Minera de México (Camimex) como representante nacional de la industria, particularmente ante un entorno regulatorio que exige a las compañías atender múltiples requerimientos para operar.
La evolución de la minería de metales preciosos en Durango dependerá, entre otros factores, de la continuidad de las operaciones, la resolución de permisos pendientes y las condiciones que permitan a las empresas desarrollar sus proyectos.
