Durango, Dgo. — Comprar una vivienda en Durango continúa siendo un reto para las familias, pese a que el estado se mantiene entre las entidades con los precios promedio más bajos del país. El encarecimiento de los inmuebles y el crecimiento de los costos de construcción complican cada vez más el acceso a un patrimonio.
De acuerdo con el Índice SHF de Precios de la Vivienda, durante el primer trimestre de 2026 el valor promedio de una vivienda adquirida mediante crédito hipotecario en Durango alcanzó 1 millón 240 mil 216 pesos, con un incremento anual de 4.9 por ciento. Con este precio, el estado se ubicó en el lugar 30 nacional por valor promedio de vivienda.
El dato puede parecer menor frente a los precios de entidades como Ciudad de México, Baja California Sur o Querétaro, pero representa un problema importante para las familias duranguenses cuyos ingresos no crecen al mismo ritmo que el costo de adquirir una casa.
La mitad de las viviendas cuesta menos de 851 mil pesos
El comportamiento del mercado también muestra una fuerte diferencia entre las propiedades.
En Durango, el 25 por ciento de las operaciones registró valores de hasta 694 mil pesos, mientras que la mediana se ubicó en 851 mil 141 pesos. Es decir, la mitad de las viviendas adquiridas mediante crédito hipotecario tuvo un valor por debajo de esa cantidad.
En el extremo superior, 75 por ciento de las viviendas se ubicó en 1 millón 304 mil 660 pesos o menos, de acuerdo con los datos de SHF correspondientes a enero-marzo de 2026.
El problema es que los precios siguen subiendo
A nivel nacional, el panorama es todavía más complicado.
Durante el primer trimestre de 2026, el valor promedio de una vivienda en México llegó a 2 millones 24 mil 337 pesos, después de registrar un aumento anual de 8.7 por ciento. La vivienda nueva aumentó 9.1 por ciento y la usada 8.3 por ciento.
En comparación, Durango registró un crecimiento de 4.9 por ciento, por debajo del promedio nacional, pero eso no significa que comprar una vivienda sea fácil para los trabajadores del estado.
De hecho, el precio promedio nacional ya superó por primera vez los dos millones de pesos, mientras que especialistas han advertido que para adquirir una vivienda de ese valor mediante financiamiento bancario se requieren ingresos cercanos a 83 mil 500 pesos mensuales, una cantidad fuera del alcance de la mayoría de los trabajadores.
Durango enfrenta además mayores costos para construir
Otro indicador que pone presión sobre el mercado inmobiliario local es el costo de la construcción residencial.
Un reporte de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción señala que durante mayo de 2026 la ciudad de Durango registró una variación anualizada de 7.86 por ciento en los costos de construcción residencial, ubicándose entre las ciudades con mayores incrementos registrados en el reporte.
El aumento de materiales, mano de obra y otros componentes termina trasladándose al precio final de las viviendas, reduciendo las posibilidades de que las familias encuentren casas nuevas a precios accesibles.
Hay un ambicioso programa de vivienda, pero el reto sigue siendo enorme
Mientras el mercado privado mantiene presiones sobre los precios, el Gobierno federal puso en marcha en Durango el programa Vivienda para el Bienestar, con una meta de 34 mil 745 viviendas nuevas en la entidad.
De acuerdo con Sedatu, del total proyectado, 25 mil viviendas corresponden al Infonavit, 5 mil 400 a la Conavi y 4 mil 345 al Fovissste.
Para mayo de 2026 ya se reportaban 14 mil 275 acciones, equivalentes al 41 por ciento de la meta estatal. Además, se habían comenzado a entregar los primeros hogares del programa en la capital duranguense.
En Gómez Palacio también arrancó un proyecto de 928 viviendas nuevas, mientras que en la capital se desarrolla el complejo La Casita Norte.
El contraste: vivienda más cara y familias que necesitan opciones accesibles
El escenario deja un contraste importante para Durango.
Por un lado, la entidad registra uno de los valores promedio de vivienda más bajos del país. Por otro, los precios continúan aumentando y los costos de construcción presionan al mercado, mientras miles de trabajadores necesitan acceder a una vivienda sin comprometer una parte excesiva de sus ingresos.
El propio mercado nacional muestra que la vivienda económica y social ha enfrentado mayores presiones: durante el primer trimestre de 2026, el índice SHF para este segmento aumentó 11 por ciento, por encima del crecimiento de la vivienda media-residencial, que fue de 7.5 por ciento.
Para Durango, el reto será que los nuevos programas de vivienda realmente logren ampliar la oferta accesible y que el crecimiento de los precios no termine dejando fuera a quienes buscan comprar su primera casa.
Hoy, una vivienda promedio en Durango ronda los 1.24 millones de pesos y el costo de construir sigue aumentando. El sueño de tener casa propia existe, pero para muchas familias cada vez está más lejos de convertirse en realidad.

