Durango, Dgo.— Lo que parecía ser un trayecto normal terminó convirtiéndose en un gasto inesperado para un automovilista que denunció haber caído en un profundo agujero ubicado sobre la carretera salida a Mazatlán, a la altura de Tapias, uno de los accesos con mayor circulación vehicular de la capital.
De acuerdo con el afectado, el incidente ocurrió durante la noche, cuando la escasa visibilidad le impidió detectar el desperfecto en el pavimento. Tras pasar sobre el hoyo, el fuerte impacto provocó averías en su vehículo, obligándolo a pagar la reparación de su propio bolsillo.
Fue hasta este día, al regresar al sitio, cuando se percató de la verdadera dimensión del daño en la carpeta asfáltica.
Según relata, no se trata de un bache superficial, sino de un agujero de considerable profundidad que representa un riesgo para cualquier conductor, especialmente durante la noche o en condiciones de lluvia.
El ciudadano lamentó que, pese a los daños ocasionados, ninguna autoridad se haya hecho responsable de los gastos derivados del incidente, situación que, asegura, viven con frecuencia otros automovilistas afectados por el deterioro de las vialidades.
La denuncia vuelve a poner sobre la mesa el estado de algunas de las principales avenidas y accesos de Durango, donde el desgaste del pavimento puede convertirse en un riesgo para la seguridad y en un golpe directo al bolsillo de quienes transitan diariamente por ellas.




