Durango, Dgo.-
Aunque las remesas enviadas por los mexicanos desde Estados Unidos registraron un crecimiento anual de 3.7 por ciento durante abril de 2026, el monto recibido estuvo por debajo de las expectativas del mercado y mostró señales de desaceleración que preocupan a entidades altamente dependientes de estos recursos, como Durango.
De acuerdo con datos del Banco de México, durante abril ingresaron al país 4 mil 978 millones de dólares por concepto de remesas familiares. Sin embargo, en términos desestacionalizados los envíos registraron una caída mensual de 3.5 por ciento, además de una reducción de 1.7 por ciento en el número de operaciones realizadas.
Para Durango, el comportamiento de las remesas tiene una relevancia especial. Datos de Banxico indican que durante 2024 la entidad recibió alrededor de mil 370 millones de dólares, equivalentes a más de 27 mil millones de pesos, cifra que representa aproximadamente el 10.2 por ciento del Producto Interno Bruto estatal.
Especialistas advierten que miles de familias duranguenses dependen directamente de los recursos enviados por familiares que trabajan principalmente en Estados Unidos, especialmente en municipios con alta tradición migrante como Mezquital, Nombre de Dios, Guadalupe Victoria, Poanas, Canatlán, Santiago Papasquiaro y la propia capital del estado.
La preocupación aumenta debido a que Durango ya venía registrando una tendencia negativa. Durante 2025 el flujo de remesas hacia la entidad disminuyó cerca de un 5 por ciento respecto al año anterior, rompiendo varios años de crecimiento sostenido.
Analistas atribuyen parte de esta desaceleración a factores como las políticas migratorias más estrictas en Estados Unidos, la incertidumbre laboral para los trabajadores migrantes y la apreciación del peso mexicano frente al dólar, que reduce el poder adquisitivo de los recursos enviados a México.
Aunque el mercado laboral para los migrantes mexicanos mostró cierta mejoría durante abril, el fortalecimiento del peso provocó que, al convertir los dólares a moneda nacional, las familias mexicanas recibieran menos recursos reales para cubrir gastos de alimentación, vivienda, educación y salud.
Empresarios y organismos económicos han señalado que cualquier disminución en las remesas impacta directamente el consumo local, particularmente en comunidades rurales donde estos ingresos constituyen una de las principales fuentes de sustento familiar.
Ante este panorama, especialistas consideran que Durango deberá fortalecer la generación de empleo local y la atracción de inversiones para reducir la dependencia económica de los recursos provenientes del extranjero, especialmente en un contexto de incertidumbre migratoria y económica en Estados Unidos.
