Durango, Dgo.- En medio de las constantes quejas por la falta de medicamentos, elevadores descompuestos en hospitales, escuelas con necesidades de infraestructura y servicios públicos limitados, surge una pregunta que miles de duranguenses se hacen: ¿la Federación realmente le recortó recursos a Durango o, por el contrario, le ha enviado más dinero?
La respuesta, de acuerdo con los presupuestos federales aprobados, es que Durango ha recibido un incremento en los recursos federalizados durante los últimos tres años.
El presupuesto sí aumentó
Las cifras muestran que el gasto federalizado para Durango pasó de aproximadamente 37 mil 509 millones de pesos en 2024, a poco más de 40 mil 163 millones en 2025 y alcanzó 43 mil 887 millones de pesos para 2026.
En términos generales, el incremento supera los 6 mil 300 millones de pesos en apenas dos años.
Entonces, ¿por qué siguen las carencias?
Especialistas en finanzas públicas explican que el aumento del presupuesto no significa que exista más dinero disponible para resolver todos los problemas del estado.
Es destacable que una parte importante de esos recursos llega etiquetada y únicamente puede utilizarse para fines específicos, principalmente el pago de salarios, participaciones municipales y programas federales.
Educación: la mayor parte del dinero se va en sueldos
El Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativa (FONE) pasó de poco más de 10 mil 142 millones de pesos en 2024 a 11 mil 312 millones en 2026.
Salud: hubo un retroceso
Uno de los datos que más llama la atención corresponde al Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud (FASSA).
Mientras en 2024 Durango recibió alrededor de 3 mil 114 millones de pesos, para 2025 la cifra disminuyó a 2 mil 951 millones, y aunque en 2026 aumentó nuevamente hasta 3 mil 75 millones, permanece por debajo del monto que tenía hace dos años.
¿En qué se utiliza el dinero?
Los recursos federales que llegan a Durango se distribuyen principalmente en:
- Pago de maestros y personal educativo y de salud.
- Participaciones para municipios.
- Seguridad pública.
- Infraestructura social.
- Fortalecimiento financiero del Estado y los municipios.
- Programas y proyectos de inversión.
Para 2026 también destacan recursos destinados a obras de infraestructura, entre ellas la continuación de la presa Tunal II.
Aunque las cifras muestran un aumento en el presupuesto total, existen manejos en el estado que impeden que ese incremento se refleje directamente en mejores servicios para la ciudadanía.
Entre ellos destacan el crecimiento del gasto en nómina, recursos etiquetados que no pueden utilizarse libremente, obligaciones financieras del Estado, aumento en los costos de operación y observaciones realizadas por órganos fiscalizadores sobre el ejercicio del gasto.
Los recursos federales que llegan a Durango se distribuyen principalmente en:
- Pago de maestros y personal educativo.
- Servicios estatales de salud.
- Participaciones para municipios.
- Seguridad pública.
- Infraestructura social.
- Fortalecimiento financiero del Estado y los municipios.
- Programas y proyectos de inversión.
Para 2026 también destacan recursos destinados a obras de infraestructura, entre ellas la continuación de la presa Tunal II.
El debate ya no parece centrarse únicamente en cuánto dinero envía la Federación a Durango, sino en cómo se administra ese presupuesto y qué resultados concretos obtiene la población, especialmente cuando continúan las denuncias por hospitales con carencias, escuelas con necesidades de mantenimiento y servicios públicos que siguen sin responder a las expectativas de los ciudadanos.
Más allá de si el presupuesto aumentó o disminuyó, la interrogante que permanece es otra: ¿por qué, si Durango recibe más recursos federales que hace dos años, miles de ciudadanos siguen enfrentando las mismas deficiencias en salud, educación e infraestructura?



