- El estado arrancó 2026 con números rojos; la contracción industrial arrastró el desempeño económico de Durango
Durango, Dgo.– La economía de Durango arrancó 2026 con el pie izquierdo. La actividad económica estatal registró una contracción anual de 0.8 por ciento durante el primer trimestre del año, de acuerdo con el Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE) del INEGI.
El dato refleja un escenario poco alentador para la entidad, particularmente por el fuerte retroceso de las actividades industriales, uno de los sectores que mayor peso tienen en la economía duranguense.
De acuerdo con el INEGI, las actividades secundarias se desplomaron 7.5 por ciento a tasa anual, convirtiéndose en el principal factor que llevó a la economía estatal a terreno negativo.
El golpe alcanza a sectores relacionados con la industria, construcción, minería y generación de energía, actividades fundamentales para la generación de producción y empleos en Durango.
Industria, el gran problema
La caída de 7.5 por ciento en las actividades secundarias contrasta con el comportamiento de otros sectores de la economía estatal y evidencia que el aparato productivo duranguense enfrenta dificultades para mantener el ritmo.
Aunque las actividades agropecuarias y los servicios han permitido amortiguar parcialmente el golpe, no han sido suficientes para evitar que el indicador general terminara en números negativos.
El escenario resulta particularmente relevante para Durango debido al peso histórico que tienen la industria manufacturera, la minería y la construcción dentro de la economía estatal.
También hay señales negativas en el mercado laboral
El enfriamiento de la actividad económica ocurre mientras algunos indicadores laborales muestran señales que deben observarse con atención.
Según Data México, durante el primer trimestre de 2026 la tasa de participación laboral en Durango bajó de 60.6 a 59.8 por ciento, mientras que la tasa de desocupación aumentó de 2.32 a 3.19 por ciento respecto al trimestre anterior. Esto equivale a alrededor de 28 mil 400 personas desocupadas.
Además, la población ocupada pasó de aproximadamente 881 mil personas a 862 mil 340, una reducción trimestral de 2.15 por ciento.
Es decir, mientras la actividad económica se contrajo, también se observó una reducción en el número de personas ocupadas entre un trimestre y otro.
Un contraste incómodo
El panorama contrasta con el discurso de crecimiento económico que ha acompañado a Durango durante los últimos meses.
El Gobierno del Estado informó que entre enero y marzo de 2026 se generaron 6 mil 306 empleos formales, 44 por ciento más que en el mismo periodo del año anterior.
Sin embargo, los indicadores económicos del INEGI muestran que generar empleos formales no necesariamente significa que toda la economía esté creciendo al mismo ritmo.
El principal foco rojo está en la industria: una caída anual de 7.5 por ciento en las actividades secundarias representa un golpe considerable para una entidad que busca atraer nuevas inversiones y consolidarse como polo industrial.
Durango necesita recuperar el ritmo
El dato del primer trimestre deja una señal clara: la economía duranguense perdió dinamismo al comenzar 2026.
El retroceso de 0.8 por ciento no significa que todos los sectores estén en crisis, pero sí evidencia una debilidad importante en la actividad productiva, particularmente en la industria.
Ahora el reto será determinar si esta caída representa únicamente un tropiezo temporal o el inicio de una etapa de mayor desaceleración para Durango.
Por lo pronto, el primer indicador económico de 2026 no deja buenas noticias para el estado: menos actividad económica, una fuerte caída industrial y un aumento de la desocupación trimestral.
Fuente: INEGI, Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE), primer trimestre de 2026; Data México, Secretaría de Economía.

