El Hospital Materno Infantil de Durango vuelve a estar en el centro de las críticas por las condiciones en las que opera. Pacientes, familiares e incluso personal de salud denuncian una serie de problemas que, lejos de resolverse, continúan acumulándose y afectando la atención médica.
Uno de los reclamos más recurrentes es la constante descompostura de los elevadores, que nuevamente permanecen fuera de servicio. Usuarios aseguran que se trata de la quinta ocasión en que presentan fallas, situación que representa un verdadero obstáculo en un edificio de varios niveles donde diariamente se trasladan mujeres embarazadas, recién nacidos, menores de edad y pacientes que salen de cirugías.
Subir y bajar por las escaleras no solo retrasa la atención, sino que también representa un riesgo para pacientes, familiares y el propio personal médico, quienes deben realizar recorridos constantes entre los diferentes pisos del hospital.
A esta problemática se suma el retiro del toldo que durante años protegió del intenso sol y de la lluvia a los familiares que esperan noticias de sus seres queridos en el exterior del nosocomio. Hoy, quienes permanecen durante horas acompañando a un paciente deben hacerlo expuestos a las altas temperaturas.
Las quejas no terminan ahí. Usuarios también reportan desabasto de medicamentos, dificultades para recibir atención médica oportuna y diversas carencias que, aseguran, afectan la calidad del servicio que debería brindar uno de los hospitales más importantes para la atención materno-infantil en el estado.
Aunque se ha informado en distintas ocasiones que los problemas serían atendidos y que habría soluciones para el funcionamiento de los elevadores y otras necesidades del hospital, hasta el momento las fallas persisten y la inconformidad continúa creciendo.
Personal de salud y usuarios coinciden en que las condiciones actuales ya no son sostenibles. Señalan que quienes trabajan diariamente hacen esfuerzos para mantener la atención, pero consideran urgente que las autoridades intervengan con acciones concretas y no únicamente con promesas.

