Durango, Dgo.-
El uso excesivo de celulares y redes sociales entre jóvenes comienza a generar preocupación entre especialistas y autoridades educativas en Durango, luego de que México se ubicó entre los países donde más tiempo se pasa frente a pantallas digitales.
De acuerdo con especialistas que participaron en el Primer Foro Regional “La vida frente a la pantalla: el impacto de los dispositivos digitales en las juventudes mexicanas”, los jóvenes mexicanos utilizan internet y dispositivos móviles en promedio durante 7 horas con 32 minutos al día, casi una hora más que el promedio mundial.
La cifra coloca a México en el tercer lugar mundial en tiempo de uso de celulares y dispositivos digitales, solo por debajo de Brasil y Colombia.
En Durango, docentes y especialistas en salud mental han advertido sobre un incremento en problemas relacionados con ansiedad, aislamiento social, bajo rendimiento escolar y dependencia al celular, principalmente entre adolescentes y jóvenes universitarios.
El estudio señala que las personas de entre 18 y 24 años son quienes más tiempo permanecen conectadas, con un promedio de casi seis horas diarias, mientras que adolescentes de 12 a 17 años pasan cerca de cinco horas al día frente a pantallas.
Redes sociales como TikTok, Instagram y Facebook continúan siendo las plataformas más utilizadas, principalmente para entretenimiento, videos cortos y consumo de contenido viral.
Especialistas señalan que en Durango el fenómeno también se relaciona con la falta de espacios recreativos, actividades deportivas y convivencia social, lo que ha provocado que muchos jóvenes pasen gran parte del día utilizando dispositivos móviles.
Además, en numerosas familias duranguenses el celular se ha convertido en la única herramienta disponible para estudiar, realizar tareas o conectarse a clases, especialmente en hogares donde no existen computadoras o acceso suficiente a otras tecnologías.
Autoridades educativas reconocieron que el problema ya no se limita únicamente al entretenimiento, sino que comienza a impactar la salud emocional y la convivencia familiar.
Entre las principales consecuencias detectadas destacan trastornos del sueño, ansiedad, depresión, problemas de concentración y dependencia extrema al teléfono móvil.
Especialistas también advirtieron sobre la falta de alfabetización digital crítica, ya que muchos jóvenes utilizan constantemente internet y redes sociales, pero carecen de herramientas para identificar desinformación, fraudes o riesgos digitales.
Ante este panorama, instituciones educativas consideran necesario impulsar campañas de concientización y promover un uso más equilibrado de la tecnología entre estudiantes y familias duranguenses.



