Durango, Dgo.— La Pensión para el Bienestar continúa ampliando su alcance entre las personas adultas mayores del país y, de acuerdo con la Secretaría de Bienestar, actualmente 17 millones de personas de 65 años y más, así como mujeres de 60 a 64 años, reciben alguno de estos apoyos de manera directa y sin intermediarios.
El dato fue dado a conocer por la secretaria de Bienestar, Leticia Ramírez Amaya, en el marco de la conmemoración del Día del Adulto Mayor. Del total nacional, 14 millones corresponden a derechohabientes de la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores, mientras que alrededor de 3 millones de mujeres de 60 a 64 años ya reciben la Pensión Mujeres Bienestar.
El Gobierno federal señala que la pensión para adultos mayores constituye un derecho establecido en el artículo 4º constitucional y se entrega de manera directa, sin intermediarios. Además, para 2026 el apoyo para las personas de 65 años y más es de 6 mil 400 pesos bimestrales.
El envejecimiento poblacional también representa un reto para Durango. De acuerdo con datos del Censo de Población y Vivienda 2020, el estado tenía 142 mil 942 personas de 65 años y más, equivalentes a alrededor del 7.8 por ciento de su población.
A esta población se suma el grupo de personas de 60 a 64 años, que en el Censo 2020 estaba integrado por 66 mil 536 habitantes en Durango. Este segmento resulta particularmente relevante debido a la ampliación de la Pensión Mujeres Bienestar para mexicanas de 60 a 64 años.
En el estado, el programa ha mantenido una importante demanda. Durante un periodo de incorporación realizado en 2025, solamente en la capital duranguense se estimó el registro de alrededor de mil 200 personas de 63 y 64 años, sin contar las incorporaciones realizadas en los otros 38 municipios.
Además, a principios de 2026 se reportó que alrededor de 4 mil nuevos beneficiarios en Durango que habían realizado su registro previamente comenzaron a recibir su primer pago después de obtener su tarjeta del Banco del Bienestar.
El crecimiento de la población adulta mayor plantea también necesidades relacionadas con salud, alimentación, movilidad, cuidados y protección social.
En Durango, incluso se han planteado iniciativas para fortalecer la legislación estatal en materia de derechos de las personas adultas mayores. El Congreso local ha discutido una propuesta de ley encaminada a garantizar una vida digna, mejorar el acceso a servicios y promover la participación social y económica de este sector.
A nivel federal, el programa Salud Casa por Casa busca complementar la atención económica con servicios médicos. La Secretaría de Bienestar informó que 20 mil servidores de la salud realizan visitas gratuitas a los domicilios de derechohabientes de la pensión para adultos mayores.
Este esquema también comenzó a operar en Durango. En 2025, personal médico y de enfermería ya realizaba visitas domiciliarias a personas mayores de 65 años en municipios como Gómez Palacio, con revisiones generales y seguimiento de quienes forman parte del programa.
Para las autoridades federales, el objetivo es que la pensión no sea solamente una transferencia económica, sino parte de una política de protección social para quienes llegan a la vejez.
Asimismo, Bienestar recordó que las personas de 60 años o más pueden tramitar la credencial del INAPAM, que permite acceder a descuentos en servicios, transporte, restaurantes, museos y actividades culturales.
En Durango, el envejecimiento de la población coloca sobre la mesa un desafío que va más allá de las pensiones: garantizar que quienes han llegado a la tercera edad cuenten también con atención médica, alimentación, protección, oportunidades de participación y condiciones para vivir una vejez digna.

