Durango, Dgo.– A sus apenas 7 años de edad, Paulina enfrenta una batalla que muy pocos niños en México han tenido que vivir. En 2022 fue diagnosticada con betatalasemia, una enfermedad genética considerada extremadamente rara en el país, que impide que su cuerpo produzca suficientes glóbulos rojos sanos y la obliga a depender de transfusiones de sangre para seguir con vida.
Cada transfusión le permite continuar luchando, pero también provoca una acumulación de hierro que poco a poco daña sus órganos, por lo que necesita un medicamento especializado para evitar que ese hierro intoxique su organismo.
Su madre, Brenda Martínez Silva, quien la cuida sola desde el inicio de esta batalla, explicó que médicos especialistas les informaron que en México existen muy pocos casos documentados de esta enfermedad, lo que limita las investigaciones y las opciones de tratamiento.
Con el paso de los años, la salud de Paulina se ha deteriorado. En 2025 fue sometida a una esplenectomía, cirugía en la que le retiraron el bazo debido al daño ocasionado por las constantes transfusiones.
Actualmente, la pequeña enfrenta insuficiencia cardíaca crónica grado 3, cirrosis hepática y sospecha de osteonecrosis en rodillas, cadera y dientes, además del riesgo de que la enfermedad afecte su vista y su cerebro.
Durante más de tres años intentó ingresar a protocolos de trasplante de médula ósea en la Ciudad de México y posteriormente en Monterrey. Sin embargo, quedó fuera por distintos criterios médicos y, en otro intento, el procedimiento tenía un costo superior al medio millón de pesos, sin garantizar el éxito del tratamiento.
A lo largo de su vida, Paulina ha necesitado más de 60 unidades de sangre y plasma, gracias a la solidaridad de donadores que han hecho posible que continúe con vida.
Hoy, una de las mayores preocupaciones de su familia es conseguir el medicamento Exjade, un quelante de hierro indispensable para evitar que el exceso de hierro continúe dañando su organismo. Cada caja supera los 13 mil pesos, y, de acuerdo con su madre, desde hace años no existe abasto en el sistema público de salud.
Brenda continúa realizando rifas y diversas actividades para reunir recursos que le permitan comprar medicamentos, pagar estudios médicos y cubrir tratamientos que no están disponibles en el hospital.
La familia también hace un llamado a la ciudadanía para seguir fomentando la donación de sangre, ya que pacientes como Paulina dependen de ese acto de solidaridad para seguir viviendo.



