Adriana Porras Zubiría, presidenta de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera (Canirac), señaló que el sector que representa es uno de los que más resienten el golpe de la cuesta de enero, pues las ventas cayeron entre 30 y 40 por ciento en comparación al mes de diciembre.
Señaló que está resultando ser un mes sumamente complicado en materia financiera para el sector de los alimentos preparados, ya que el incremento del salario mínimo ha significado un reto mayúsculo y el principal factor de afectación, puesto que los insumos no han subido de precio todavía.
La líder de los restauranteros en Durango destacó que, en lo general, durante 2024 las ventas globales fueron menores en comparación al 2023, destacando que los tickets promedio bajaron a un rango de entre 300 y 500 pesos por mesa, lo que para algunos establecimientos se trata de un rango muy bajo.
Enfatizó que la prueba de que el poder adquisitivo de los ciudadanos ha disminuido es que hasta el 70 por ciento de los pagos se hicieron con tarjeta de crédito, por lo que los duranguenses prefieren pagar a plazos diferidos pese a los intereses porque no hay suficiente flujo de efectivo en este primer mes del año.
Porras Zubiría añadió que la expectativa se centra en la próxima celebración importante que será la del Día del Amor y la Amistad, la cual caerá en fin de semana y quincena, dos factores que hace pensar en una posible recuperación económica, con índices de ocupación de hasta el 85 por ciento de las mesas.



