Este 5 de octubre de 2026 se cumple un año de la desaparición de Carlos Emilio Galván Valenzuela, el joven chef de 21 años originario de Durango, visto por última vez en el bar Terraza Valentino en Mazatlán, Sinaloa.
A doce meses del suceso, su paradero sigue siendo desconocido, mientras que la investigación penal federal avanza sobre líneas que involucran al crimen organizado y a exfuncionarios estatales.
La madrugada del 5 de octubre de 2025, Carlos Emilio se encontraba de vacaciones y cenaba con familiares en el conocido establecimiento turístico del puerto. Alrededor de la media noche, se levantó hacia la zona de los baños y nunca regresó.
De acuerdo con las declaraciones de sus acompañantes y familiares, el personal de seguridad del bar obstaculizó de forma sistemática su búsqueda inmediata en el interior del inmueble.
Posteriormente, análisis de videovigilancia revelaron de manera consistente que el joven fue sometido en el área de sanitarios y privado de su libertad por al menos dos sujetos, quienes lo sacaron a la fuerza a través de una puerta trasera.
El caso escaló de la justicia local debido a la presunta intervención de redes delictivas complejas:
Atracción de la FGR: Desde el 14 de febrero de 2026, la Fiscalía General de la República (FGR), mediante la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO), tomó las riendas de la investigación penal.
Implicaciones políticas: La FGR citó a declarar a finales de septiembre de 2026 a Ricardo Velarde Cárdenas, exsecretario de Economía de Sinaloa y copropietario del establecimiento donde ocurrieron los hechos, así como al vicefiscal de la Zona Sur del estado.
Medidas financieras: La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) ordenó el bloqueo de cuentas bancarias del exfuncionario Velarde Cárdenas, quien ha tramitado amparos contra dicha disposición.
Operativos territoriales: Se han ejecutado al menos cinco cateos oficiales a distintos inmuebles residenciales en zonas como el Fraccionamiento Lomas de Mazatlán en busca de indicios.
Su madre, Brenda Valenzuela, ha mantenido una campaña activa de reclamos ante la opacidad gubernamental inicial y los retrasos en las entregas de videos de seguridad, los cuales presentaban cortes e inconsistencias de origen.
En reiteradas ocasiones ha hecho llamados públicos dirigidos exclusivamente a la localización de su hijo con vida, dejando claro que su única prioridad es encontrarlo y que “Carlos Emilio no es solo una cifra”.

