- Supervisión de diplomados de sanación no es parte de sus obligaciones
Por: Andrei Maldonado
La Comisión para la Prevención de Riesgos Sanitarios del Estado de Durango (Coprised) emitió un comunicado por medio del cual destaca que la supervisión de retiros o diplomados de sanación, así como actividades que de ellos se desprendan, no son parte de sus obligaciones.
Esto en torno al caso de Marcela Alcázar, joven cineasta duranguense que el pasado fin de semana falleciera por la aplicación de Kambó, sustancia sustraída de la piel de las ranas venenosas de Sudamérica, en un diplomado para sanadores que se llevó a cabo al norte de la capital.
El comunicado asegura que, al llevarse a cabo estas prácticas en domicilios particulares, de carácter privado y casi clandestinamente, la Coprised no puede hacerse responsable y, al ser diplomados, corresponde a la Secretaría de Educación indicar si tienen o no validez.
“Estas prácticas son de carácter privado, por lo tanto, no se encuentran normadas para la vigilancia sanitaria, imposibilitando así a esta comisión estatal para la emisión de medidas de seguridad o sanciones”, reza el documento, que recalca que la Coprised no cuenta con archivos al respecto.
Hasta el momento continúan las averiguaciones por parte de la Fiscalía General del Estado, la cual llevó a cabo cateos en el domicilio denominado como centro de terapias, ubicado en la colonia Villa de Guadalupe, en la búsqueda de datos que lleven al paradero de Jonathan “N”, el presunto responsable.
