Durango, Dgo.— El comportamiento de las tasas de interés, el tipo de cambio y la inflación será determinante para la actividad económica de Durango durante las próximas semanas, en un escenario nacional en el que Banorte anticipa una pausa prolongada del Banco de México y una mayor atención de los mercados a las decisiones de Estados Unidos.
De acuerdo con la Perspectiva Semanal de Banorte, correspondiente del 21 al 25 de septiembre de 2026, el Banco de México mantendría su tasa de referencia en 6.50 por ciento durante su próxima reunión, prevista para el 24 de septiembre. Los analistas consideran que la evolución de la inflación presenta señales mixtas y es consistente con que la autoridad monetaria mantenga una pausa en el corto plazo.
Para Durango, este escenario resulta relevante debido a sus posibles efectos sobre el costo del financiamiento para empresas, comercios y familias, particularmente para quienes recurren a créditos bancarios, préstamos personales o financiamiento para consumo e inversión.
El análisis de Banorte contempla para México un crecimiento del PIB de 1.4 por ciento en 2026, después de un avance de apenas 0.5 por ciento durante 2025. Para el presente año también estima un crecimiento de 2.0 por ciento en el consumo privado y de 2.5 por ciento en la inversión fija.
El comportamiento de las exportaciones también destaca dentro de las proyecciones, con un crecimiento estimado de 10.9 por ciento durante 2026, mientras que las importaciones avanzarían 11.2 por ciento.
Estos indicadores son particularmente relevantes para estados como Durango, donde las actividades productivas y empresariales están vinculadas al comportamiento de la economía nacional, la inversión y el comercio.
Banorte estima que el tipo de cambio cierre 2026 alrededor de 17.30 pesos por dólar, mientras que los Cetes a 28 días se ubicarían en aproximadamente 6.44 por ciento al finalizar el año.
El reporte advierte además que los movimientos de la Reserva Federal de Estados Unidos y del Banco de Japón podrían modificar las condiciones financieras internacionales y afectar los flujos de inversión hacia los mercados emergentes.
La semana pasada, señala Banorte, la Reserva Federal incrementó en 25 puntos base su rango de tasas, para colocarlo entre 3.75 y 4.00 por ciento, mientras que el Banco de Japón también elevó su tasa hasta 1.25 por ciento.
El documento contempla una inflación anual de 4.0 por ciento para México en 2026, mientras que para el segundo semestre se mantiene la expectativa de que los precios continúen siendo uno de los principales factores a vigilar por las autoridades monetarias.
En el calendario económico de esta semana, Banorte contempla la publicación de los precios al consumidor correspondientes a la primera quincena de septiembre. Su estimación apunta a un incremento quincenal de 0.29 por ciento y una inflación anual de 3.38 por ciento.
Para consumidores y negocios de Durango, la evolución de los precios, el costo del crédito y el comportamiento del dólar serán variables a seguir durante los últimos meses del año, particularmente en decisiones relacionadas con consumo, inversión y financiamiento.
Banorte también advierte que el entorno financiero internacional podría tornarse más selectivo, debido al ajuste de las tasas en Estados Unidos y Japón, por lo que los mercados emergentes podrían enfrentar mayores presiones si el endurecimiento monetario se acelera.

