Trabajadores de Durango, ante el reto de oficinas ruidosas y espacios insuficientes

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Durango, Dgo., 4 de noviembre de 2026. El ruido, los espacios abiertos y la falta de lugares disponibles para trabajar se han convertido en obstáculos para una parte de los empleados en México. El problema también abre una discusión para las empresas y centros laborales de Durango, donde cientos de miles de personas participan en actividades económicas que requieren espacios adecuados para desarrollar sus jornadas.

De acuerdo con el estudio La Experiencia Laboral 2026 en México, elaborado por WeWork en colaboración con Michael Page, 37 por ciento de los trabajadores tiene dificultades para desempeñar sus actividades en espacios abiertos y ruidosos. Además, 35.9 por ciento señala que no encuentra lugares suficientes, como escritorios y sillas, mientras que 35.2 por ciento identifica carencias de infraestructura, entre ellas estacionamientos, comedores y áreas de descanso.

Aunque estos porcentajes corresponden a una medición nacional y no exclusivamente a Durango, sus resultados ponen sobre la mesa un desafío que también deben considerar las empresas locales: contar con instalaciones que permitan concentrarse, colaborar y disponer de espacios suficientes para el personal.

El contexto laboral de Durango da dimensión a esta discusión. Según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI, durante el primer trimestre de 2026 la entidad registró 862 mil personas ocupadas, alrededor de 19 mil más que en el mismo periodo de 2025. La población económicamente activa llegó a 891 mil personas.

La estructura laboral estatal incluye actividades comerciales, industriales y de servicios, por lo que las condiciones de los espacios de trabajo pueden variar considerablemente entre oficinas administrativas, establecimientos comerciales y centros de producción. Sin embargo, para quienes realizan labores de oficina, la disponibilidad de áreas tranquilas, mobiliario y salas de reunión puede influir en el desarrollo de sus actividades cotidianas.

El estudio también encontró que 27.5 por ciento de los colaboradores en México experimentó un cambio de sede corporativa durante los últimos tres años. De ese grupo, 14.7 por ciento se trasladó a instalaciones más grandes y 12.8 por ciento a espacios más pequeños.

Entre quienes llegaron a oficinas de mayor tamaño, 55 por ciento reportó mejoras en amplitud y orden, mientras que 37 por ciento destacó la incorporación de más salas de juntas.

Otro dato relevante es que 56.9 por ciento de los trabajadores consultados manifestó preferencia por un modelo híbrido, aunque solamente 33 por ciento trabajaba bajo ese esquema, de acuerdo con los resultados difundidos por WeWork y Michael Page.

Para las empresas de Durango, el desafío no necesariamente consiste en contar con oficinas más grandes, sino en aprovechar mejor los espacios disponibles: separar las áreas de concentración de las zonas de convivencia, garantizar suficientes estaciones de trabajo y disponer de salas para reuniones.

Así, la discusión sobre las condiciones laborales va más allá de acudir todos los días a una oficina. También implica revisar si el entorno permite realizar las actividades sin interrupciones constantes, con infraestructura adecuada y condiciones que favorezcan el desempeño de los trabajadores.

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