Los cajeros belgas cerrarán por las noches para evitar ataques con explosivos

Espectador.com
Los cajeros belg

Bruselas, 15 jun (EFE).- Los cajeros automáticos de Bélgica cerrarán por las noches de manera provisional para evitar ataques con explosivos, tras registrarse cinco robos con ese “modus operandi” en las últimas semanas, informaron hoy los medios locales.

“Hemos recomendado a que cierren por las noches y han confirmado que lo van a hacer”, dijo a Efe una portavoz de la federación belga del sector financiero, Febelfin, tras una reunión de los responsables de seguridad de las cinco mayores entidades de crédito del país (Belfius, KBC, ING, BNP Paribas Fortis y Bpost) con el ministro de Interior de Bélgica, Jan Jambon.

En principio los cajeros cerrarán “a parir de las 23.00 (hora local) hasta las 6.00 de la mañana, más o menos” y “aún está por evaluar” durante cuántos “días o semanas” será efectiva la medida.

Febelfin ha trasladado la recomendación al resto de bancos del país, agregó la portavoz.

La reunión se ha producido después de un último ataque en la noche del jueves al viernes en una sucursal de ING en la localidad de Seneffe, en el sur del país, si bien estaba prevista con anterioridad.

En el robo de anoche, los atracadores se introdujeron por la noche en el habitáculo reservado a los cajeros donde los clientes pueden retirar dinero en efectivo para hacer explotar los dispositivos, logrando que uno de los distribuidores se desencajara, según la agencia “Belga”.

La investigación del robo, sobre la que no ha trascendido información relativa a los sospechosos ni a la cantidad sustraída, corre a cargo de la policía judicial de Charleroi.

El método empleado por los ladrones también ha sido utilizado en el pasado en cajeros de países vecinos como Holanda, Alemania, Francia y Luxemburgo, mientras que los dos primeros incidentes en Bélgica se registraron en 2017.

Generalmente este tipo de atracos se producen “por la noche y en zonas aisladas”, explicaron desde Febelfin.

Las entidades habían tomado algunas medidas de seguridad específicas, como introducir cartuchos de tinta en los cajeros para que mancharan y “neutralizaran” los billetes robados en caso de que los cajeros fueran violentados, un sistema habitualmente empleado en los furgones que trasladan dinero en efectivo. EFE