Los Chargers de San Diego anuncian oficialmente cambio de sede a Los Angeles

Los Chargers de San Diego anuncian oficialmente cambio de sede a Los AngelesSan Diego (EE.UU.), 12 ene (EFE).- La ciudad de San Diego se quedó sin el equipo profesional de los Chargers que milita en la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) tras anunciar hoy de manera oficial que dejaban la sede actual para mudarse a la nueva de Los Angeles.


La decisión permite que Los Angeles tengan de nuevo tras varias décadas sin competición a dos equipos de la NFL después que el pasado verano también llegaron los Rams que habían jugado en San Luis, estado de Misuri.

El director de la junta del equipo, Dean Spanos, hizo el anuncio en una carta publicada en la cuenta de Twitter de los Chargers. También le comunicó la decisión a los empleados del club en una reunión.

“San Diego ha sido nuestro hogar durante 56 años. Siempre será parte de nuestra identidad, y mi familia y yo tenemos una enorme gratitud y aprecio por el respaldo y la pasión que nuestros aficionados nos otorgaron durante todo este tiempo. Pero hoy pasamos la página y comenzamos un nuevo y emocionante capítulo como los Chargers de Los Ángeles”, escribió Spanos en la carta.

La decisión de los Chargers se produce menos de tres meses después que los residentes de San Diego rechazaron una propuesta patrocinada por el equipo para recaudar 1.150 millones de dólares en impuestos hoteleros para financiar la construcción de un estadio y centro de convenciones por 1.800 millones.

Con la mudanza, los Chargers dejan atrás toda una historia dentro de la NFL donde compitieron jugadores como Dan Fouts, Charlie Joiner y Kellen Winslow en la década de los 70 y 80, y a Junior Seau, Stan Humphries y Natrone Means en el equipo que perdió el Super Bowl de 1994.

En temporadas más recientes, el equipo ha tenido a figuras como el pasador Philip Rivers, el excorredor LaDainian Tomlinson y el ala cerrada Antonio Gates.

Los aficionados de los Chargers se congregaron afuera de las oficinas del equipo, donde arrojaron al suelo camisetas para expresar su descontento con la medida, además de esperar la salida de Spanos que fue increpado con expresiones obscenas.

Los Chargers serán inquilinos del estadio que se construye en Inglewood para los Rams. Mientras tanto, su sede provisional será el estadio Stubhub, en Carson (California), sede del equipo de fútbol Galaxy de la MLS y con capacidad para 27.000 espectadores.

Desde hace un año, la relación ha sido tensa entre los Chargers y el ayuntamiento de San Diego, que no ha permitido que la filosofía de la NFL y de todos los equipos profesionales en Estados Unidos se instalase en la ciudad.

La misma está orientada a utilizar los impuestos locales para construir grandes estadios cuando los residentes necesitan de los servicios más importantes para ellos como son la educación, la salud, la seguridad y las infraestructuras viales de la ciudad.

El alcalde Kevin Faulconer creó un grupo especial en 2015 para buscar una solución a la situación del antiguo estadio Qualcomm, pero los Chargers estuvieron en desacuerdo con sus recomendaciones y abandonaron las negociaciones con la ciudad y el condado.

Faulconer se reunió hace poco con Spanos, y ayudó a conseguir un paquete de 375 millones de dólares con dinero de la ciudad, el condado y la universidad San Diego State, que también juega sus partidos de fútbol americano en Qualcomm.

San Diego obtuvo la opción de mudarse a Los Ángeles después que los dueños de equipo rechazaron una propuesta para que los Chargers y Raiders compartieran un estadio en Carson, y en cambio aceptaron el plan de los Rams para construir uno en Inglewood.

Los dueños otorgaron a los Chargers y Raiders 100 millones de dólares adicionales para tratar de conseguir acuerdos para permanecer en sus respectivas ciudades.

El comisionado de la NFL, Roger Goodell, admitió que la marcha de los Chargers de San Diego no era algo que favoreciese a nadie, aunque defendió la gestión de los directivos del equipo californiano.

“Los Chargers de San Diego trabajaron diligentemente durante más de una década para hallar una solución a la situación de su estadio, algo en lo que todas las partes coincidían”, declaró Goodell a través de un comunicado. “La reubicación es dolorosa para los equipos y las comunidades”.

Goodell reconoció que todavía era peor lo sucedido en San Diego por la gran lealtad y apoyo que siempre tuvo el equipo por parte de los aficionados locales.

“Cualquier cambio de sede de un equipo es especialmente dolorosa para los fanáticos, y más en San Diego, donde respaldaron a los Chargers durante más de 50 años, lo que hace que sea todavía más decepcionante que no se haya logrado resolver el problema del estadio”. admitió Goodell.EFE

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