Los ocho mariscales de campo serán los grandes protagonistas

1771276-37423617-640-360Houston (EEUU), 15 ene (EFE).- Los problemas físicos que arrastran varios mariscales de campo que verán acción este fin de semana en la Ronda Divisional de las Conferencias Nacional (NFC) y Americana (AFC) no impedirá que los ocho que participan con sus respectivos equipos tengan un protagonismo especial.


Es el momento de los playoffs en el que están en juego el pase de cuatro equipos a la lucha por los respectivos títulos de conferencia que les permitan luchar por llegar al Super Bowl 50, lo que significa que hasta las lesiones se tienen que dejar a un lado y hacer todo lo posible por estar en el campo de juego.

El primer gran duelo será el que van a protagonizar los Patriots de Nueva Inglaterra, los actuales campeones del Super Bowl, contra lo Chiefs de Kansas City, a los que van a recibir en su campo del Gillette Stadium, de Foxborough, descansados, pero con algunas dudas sobre la condición de jugadores importantes en su ofensiva, aunque el mariscal de campo estelar Tom Brady estará en plenitud.0

Los Patriots inician su defensa del título con el gran reto de frenar al equipo más encendido de la NFL, los Chiefs, que tienen 11 victorias al hilo, incluyendo el dominante triunfo de 30-0 la semana pasada ante los Texans de Houston en el comodín de la AFC.

Ahora, la misión de los Chiefs se complica aún más en contra del entrenador en jefe Bill Belichick y Brady, la pareja más exitosa en la historia de la fase final de la NFL.

La última vez que ambos equipos se enfrentaron, los Chiefs aplastaron 41-14 a los Patriots, la campaña anterior, una derrota que claramente encendió algo dentro de los Patriots que solo tuvieron dos derrotas más (por un total de 13 puntos) en camino a su cuarto título de Super Bowl.

Todo los contrario de lo que le sucedió a los Chiefs, que el triunfo pasó a ser una anécdota en una campaña llena de irregularidades.

La historia ahora es muy diferente con los Chiefs en plena racha triunfal al final de la temporada regular y primera victoria en la fase final desde enero de 2004, por lo que la confianza está de su lado, no así las lesiones, ante la interrogante de si contarán o no con su mejor wide receiver, Jeremy Maclin (tobillo).

En tanto, los Patriots, que vienen de perder cuatro de sus últimos seis juegos, aprovecharon la semana de descanso para recuperar al receptor Julian Edelman (pie).

Brady también se benefició del descanso adicional, luego de que terminó el último juego de temporada regular con una molestia en el tobillo.

El que está entre algodones es el ala cerrada estelar Rob Gronkowski, quien no se entrenó el martes, y el miércoles lo hizo de forma limitada, por una lesión de rodilla que sufrió el 29 de noviembre ante los Broncos.

Luego llegará el partido estelar del sábado dentro de la NFC con los Packers de Green Bay, el equipo que posee más triunfos fuera de casa en la historia de la fase final (11), aunque ahora viaja al escenario donde esta temporada fueron arrollados por un marcador final de 38-8 ante los Cardinals de Arizona.

El equipo que ha completado la mejor campaña en la historia de la franquicia, imponiendo récord de triunfos, puntos anotados, pases de “touchdown” y yardas aéreas, por lo que la paliza sobre Green Bay no fue obra de la casualidad.

Sin embargo, los Packers rectificaron el camino la semana anterior y se mostraron como un equipo pleno de confianza renovada al dominar a los Redskins de Washington por lo que buscan retomar el camino del triunfo ante los Cardinals, a los que han vencido en tres de sus últimos cuatro enfrentamientos.

De nuevo el mariscal de campo estelar de los Packers, Aaron Rodgers, tendrá mucho que decir en la ofensiva del equipo en su duelo ante el veterano Carson Palmer, de 36 años, que se reencontró con su mejor juego desde que llegó a los Cardinals.

La doble jornada dominical la abrirán los Seahawks de Seattle que intentarán convertirse en el tercer equipo en la historia y primero desde los Bills de Buffalo de la década de 1990 en llegar a tres Super Bowls consecutivos.

Para conseguirlo, los campeones de la NFC primero deben superar a los Panthers de Carolina que terminaron con la mejor marca de la temporada regular (15-1) y las estadísticas están de su lado ya que todos los equipos con al menos 14 triunfos durante la liga han llegado al Super Bowl.

Ambos equipos se enfrentaron en la sexta semana, cuando los Panthers ganaron el duelo a 32 segundos del final, lo que hizo que Carolina mantuviese el invicto y lo alargarse 14 partidos más.

La derrota dejó a los Seahawks con la confirmación de una tendencia que los ha perseguido durante toda la temporada, la de perder ventajas en el cuarto periodo.

Los Seahawks perdieron ventaja en el último cuarto en cinco de sus seis derrotas esta temporada y estuvieron muy cerca de sufrir ese destino la semana anterior, cuando el pateador de los Vikings, Blair Walsh, falló un intento de gol de campo de 27 yardas a 26 segundos del final, que hubiera representado el fin del dominio de Seattle en la NFC.

El duelo entre los mariscales de campo Russell Wilson, de los Seahawks, su gran estrella, y Cam Newton, ambos con unas características de juego muy similares, dominan la ofensiva terrestre y área, serán sin duda el centro de atención y el factor que pueda decidir la balanza a favor del equipo ganador.

Mientras que serán los Steelers de Pittsburgh y los Broncos de Denver, también con dos mariscales de campo estelares, pero ambos afectados por las lesiones, los que cierren la Ronda Divisional de la AFC y también la jornada dominical de la NFL.

El veterano Peyton Manning, quien se perdió más de seis juegos de campaña regular debido a una lesión en el pie, llega al duelo del domingo en Denver como el quarterback más saludable, luego de que su contraparte de los Steelers, Ben Roethlisberger terminara el partido de comodines con una separación y ligamentos rotos en el hombro derecho.

Sin embargo, Roethlisberger quiere estar presente y de él depende mucho del accionar de Pittsburgh.

“Por supuesto que quiero estar allí con los muchachos”, comentó Roethlisberger. “Pero siempre lo he dicho, tampoco voy a perjudicar al equipo”.

Cuando ambos equipos se midieron en la decimoquinta semana, Roethlisberger comandó una remontada de 14 puntos en la segunda mitad con lo que Pittsburgh derrotó 34-27 a Denver.

En esta ocasión, habrá muchas diferencias. Primero, Manning será el encargado de llevar la ofensiva de Denver y no el inexperto Brock Osweiler.

Además, Roethlisberger, en caso de participar, lo hará definitivamente limitado, mientras que Pittsburgh no contará tampoco con el receptor abierto estelar Antonio Brown, quien en aquel encuentro finalizó con 189 yardas y dos touchdowns, y el viernes fue descartado por no haberse recuperado de la conmoción cerebral que sufrió en el triunfo ante los Bengals de Cincinnati.

Los Broncos, mejor marca en la AFC, terminó la temporada regular como la mejor defensiva total en yardas y yardas aéreas admitidas, pero tuvo su peor actuación de la temporada precisamente ante Pittsburgh.

Aunque también poseen la ventaja de 4-3 en duelos directos de fase final entre ambos equipos, y han ganado cuatro de los últimos seis partidos disputados frente a los Steelers, quienes en el 2005 se convirtieron en el primer equipo en ganar el Super Bowl desde el sexto puesto de la conferencia y buscan repetir la hazaña.(1)EFE