Los precios se disparan un 0,5 % en septiembre por los huracanes en EE.UU.

 

 

Washington, 13 oct (EFE).- El índice de precios al consumo (IPC) subió un 0,5 % en septiembre, en su segundo gran aumento mensual consecutivo, debido especialmente al incremento en el costo de los combustibles por el paso de los huracanes Harvey, Irma y María, informó hoy el Gobierno.

Los expertos habían pronosticado un incremento del IPC del 0,6 %.

Esta subida, la mayor en ocho meses, se produce después de que la inflación aumentara un 0,4 % en agosto, según los datos de la Reserva Federal (Fed).

El gran factor del alza es el reciente paso de tres grandes huracanes en el sur y sureste de EE.UU., especialmente Harvey que golpeó la zona de Houston (Texas), gran centro de refino petrolero del país y cuyas actividades se vieron paralizadas durante varias semanas.

Como consecuencia, los precios del combustible se dispararon un 6,1 %, impulsados por el alza del 13,1 % en los de la gasolina, mientras que los de los alimentos lo hicieron un 0,1 %; y los de vivienda un 0,3 %.

En el lado negativo, los de fármacos, automóviles y ropa registraron leves descensos.

Para los analistas, sin embargo, el indicador aún muestra debilidad.

“La energía claramente jugó una gran parte pero las presiones generales todavía no son lo suficientemente rápidas para producir un ritmo de inflación anual que sugeriría que estamos mucho más cerca del objetivo de la Fed”, apuntó Sam Bullard, economista del Wells Fargo Securities LLC, en Carolina del Norte en comentarios a Bloomberg.

La lectura de la inflación subyacente, la que excluye los componentes más volátiles como combustible y alimentos, creció un 0,1 %.

En el acumulado, la tasa interanual de inflación se ubicó en el 2,2 % en septiembre, frente al 1,9 % del mes anterior; mientras que la tasa subyacente se situó en el 1,7 %.

Los precios superan así la meta anual de la Fed del 2 % anual, después de años de situarse de manera persistente por debajo, y ponen presión sobre el organismo dirigido por Janet Yellen, dado que la tasa de desempleo se encuentra en el 4,2 %, niveles considerados de pleno empleo.

El banco central se encuentra inmerso en un gradual ajuste monetario y ha subido los tipos de interés en dos ocasiones a lo largo de 2017, hasta el rango actual de entre 1 % y 1,25 %, y se prevé que puede volver a encarecer el precio del dinero de nuevo antes del final del año.

En las actas de la reunión de septiembre, la Fed vaticinó alteraciones en los precios como reflejo del paso de los huracanes, pero mostró un intenso debate ante la duración y sostenibilidad de esta alza.

“Muchos participantes mostraron preocupación de que las lecturas de baja inflación este año puedan reflejar no solo factores transitorios, si no también la influencia de acontecimientos que pueden tornarse más persistentes”, indicó el documento.

La Fed trata de apoyar el buen ritmo de crecimiento de EE.UU., cuya tasa anualizada se situó en el segundo trimestre del año en el 3,1%, a la vez que prosigue su ajuste monetario sin dañar las perspectivas.

En la Asamblea Anual del Fondo Monetario Internacional (FMI), que se celebra esta semana en Washington, se advirtió de la posible formación de burbujas financieras por el continuado estímulo monetario tras la crisis de 2008-10 y de la importancia de calibrar el ajuste.

“Una normalización monetaria demasiado rápida puede provocar turbulencias no deseadas en los mercados y dar marcha atrás al progreso realizado hacia los objetivos de inflación”, dijo Tobias Adrian, director del Departamento de Asuntos Monetarios del organismo, al presentar el informe de estabilidad financiera global. EFE