Durango, Dgo.
México se mantiene como el país con más horas trabajadas al año dentro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), con un promedio superior a 2 mil 226 horas por trabajador, casi 500 horas más que el promedio de las economías desarrolladas. Este escenario nacional tiene un reflejo directo en entidades como Durango, donde las extensas jornadas forman parte de la dinámica laboral cotidiana.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI, en el país la jornada promedio ronda las 42 horas semanales, una realidad que también se observa en el mercado laboral duranguense, particularmente en sectores como el comercio, los servicios y la industria manufacturera, donde los horarios prolongados y la disponibilidad fuera del horario formal son prácticas comunes.
Especialistas en economía laboral señalan que, en Durango, el alto número de horas trabajadas no necesariamente se traduce en mayor productividad, ya que una parte importante del empleo se concentra en actividades de bajo valor agregado y en esquemas con limitada capacitación tecnológica. Esta situación se agrava en el sector informal, que en la entidad continúa representando una proporción relevante de la población ocupada.
Jornadas largas y fatiga laboral en el ámbito local
Con la expansión del trabajo digital y el uso constante de dispositivos móviles, trabajadores duranguenses reportan una mayor dificultad para desconectarse de sus actividades laborales. Cámaras empresariales locales han advertido que el uso permanente de aplicaciones de mensajería, correos y reuniones virtuales ha extendido la jornada más allá del horario oficial, especialmente en oficinas administrativas y empleos de servicios.
Estudios académicos a nivel nacional, incluidos análisis de la Universidad Nacional Autónoma de México, indican que tres de cada cuatro trabajadores experimentan fatiga relacionada con el estrés laboral, una tendencia que también se percibe en Durango, donde sindicatos y especialistas en salud ocupacional han comenzado a alertar sobre el aumento del agotamiento y la disminución del rendimiento.
Productividad y bienestar, el desafío para Durango
En el contexto estatal, el debate ya no se centra únicamente en cuántas horas se trabaja, sino en cómo se organiza el trabajo. Empresarios duranguenses, en particular de pequeñas y medianas empresas, reconocen que mejorar la eficiencia, introducir esquemas híbridos y promover una cultura de resultados podría ayudar a elevar la productividad sin prolongar las jornadas.
Datos de estudios recientes sobre modelos laborales señalan que más de la mitad de los trabajadores en México se sienten frustrados en su empleo, y uno de los principales motivos es la falta de flexibilidad, un reclamo que también se escucha entre colaboradores de empresas locales.
En este panorama, Durango enfrenta el reto de equilibrar competitividad y bienestar, apostando por mejores condiciones laborales, capacitación y uso estratégico del tiempo. Analistas coinciden en que reducir la sobrecarga laboral y promover entornos de trabajo más saludables será clave para que el esfuerzo de miles de trabajadores duranguenses se traduzca en un mayor crecimiento económico y calidad de vida.
