Madres detenidas EEUU ven angustiadas decisión judicial de liberar a menores

Tucson (EE.UU.), 7 jul (EFE).- La decisión de una corte de EE.UU. de liberar a los menores indocumentados que se encuentran en centros de detención bajo custodia federal genera sentimientos de angustia en las madres, que deberán decidir si entregan a sus hijos a familiares o allegados o si los mantienen encerrados con ellas.


“Estoy preocupada, he escuchado que van a dar a los niños a las familias y a las madres las van a deportar”, dijo hoy a Efe una salvadoreña de 32 años que prefirió no revelar su nombre y que se halla recluida junto a sus dos hijos, de 14 y 9 años, en el centro de detención de Dilley, en Texas.

Las madres retenidas en este centro se hallan entre la confusión y la incertidumbre tras darse a conocer el miércoles que una corte federal de apelaciones ordenó al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) que libere de forma inmediata a los niños detenidos en centros de inmigrantes.

El Tribunal del Noveno Circuito de Apelaciones señaló que la detención prolongada de los menores inmigrantes es ilegal y viola el acuerdo extrajudicial “Flores”, de 1997, que establece que los menores deben vivir en las condiciones “menos restrictivas” posibles.

No obstante, la decisión del tribunal federal no cobija a las madres y determinó que las autoridades migratorias sí pueden mantener detenidos a los progenitores.

“No es correcto que nos separen, porque si los trajimos para acá es porque corren peligro y queremos protegerlos, y si la mamá falta quién los va a proteger”, sostuvo la centroamericana, quien se halla detenida desde hace 12 días tras huir de su país a causa de la violencia y ha solicitado asilo ante las autoridades estadounidenses.

La salvadoreña tiene a su madre y a una hermana en Misuri, pero confesó que no está dispuesta a entregarles a sus dos niños, quienes también viven momentos de angustia.

“Vieron las noticias y piensan que a ellos los van a dejar y a mí me van a deportar”, explicó la madre, que manifestó que la decisión de la corte federal “no sirve de nada”, porque muchas madres detenidas no van a dejar a sus hijos.

La mujer confirmó que al interior del centro, lejos de celebrar la decisión, se viven momentos de angustia.

“Las madres no saben qué va a pasar con ellas, con sus casos, la decisión de separarlas de sus hijos no es algo apropiado en la situación que están viviendo”, explicó a Efe Ian Philabaum, del proyecto CARA, que agrupa a la Asociación Americana de Abogados de Inmigración (AILA) y otras organizaciones que dan ayuda legal gratuita en los centros de Dilley y Karnes, en Texas.

Philabaum indicó que en dichos centros, en donde los indocumentados son puestos bajo custodia del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), lógicamente se genera un fuerte apego entre los niños y sus progenitoras.

“Estos niños vienen huyendo de la violencia en busca de un mejor futuro, abandonaron todo lo que conocían. Lo único que tienen de ese pasado son sus madres. No va a ser posible separarlos y dejarlos ir con personas que ni conocen”, manifestó Philabaum.

El representante de CARA agregó que la organización no tiene conocimiento de que algún menor haya abandonado sin compañía de su progenitora alguno de los dos centros de detención de Texas desde que la corte federal emitió su orden.

Por su parte, Melissa Crow, directora legal del Consejo Americano de Inmigración, dijo que separar a esos menores de sus madres “sería una afrenta a los valores” de Estados Unidos y confirmó que “muchas de las madres representados por el proyecto CARA ya están entrando en pánico acerca de esta perspectiva”.

“La Administración (federal) tiene todo lo necesario para proteger a estas familias solicitantes de asilo y el legado del presidente (Barack) Obama sobre la inmigración depende de ello”, puntualizó Crow. (1)EFE