Manaos alerta de los riesgos políticos y comerciales de la crisis en Amazonía

Salvador (Brasil), 23 ago (EFE).- El alcalde de la ciudad de Manaos, capital del estado brasileño de Amazonas, Arthur Virgílio, alertó este viernes de los riesgos comerciales, políticos y “quién sabe, hasta militares” de la crisis medioambiental desatada en Brasil tras los incendios en la selva amazónica.

“La Amazonía es tierra de Brasil, pero la Amazonía interesa al mundo y es fundamental para el mundo. El mundo entero exige una gobernanza sensata, inteligente y apropiada para la región amazónica”, señaló el alcalde de Manaos en declaraciones a los periodistas en la ciudad brasileña de Salvador (Bahía).

En caso de que Brasil no se adapte a las exigencias internacionales en materia de medioambiente, Virgílio advirtió que pueden haber “consecuencias lamentables” para el país.

“En todos los aspectos: diplomático, comercial, exportador, inclusive, quién sabe, Dios no lo quiera, pero quién sabe, hasta militar”, afirmó.

El alcalde participó este viernes en la última jornada de la Semana del Clima de Latinoamérica y Caribe, organizada por la ONU, y, sin aludir directamente al presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, criticó las políticas gubernamentales en materia medioambiental.

“Preservar la Amazonía es un deber del Gobierno, recriminar lo que hicieron los países en el pasado no resuelve el problema de la gobernanza”, agregó el político del centroderechista Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).

Para el alcalde de la ciudad amazónica, a diferencia de otros países poderosos como Estados Unidos, China o Japón, Brasil no tiene la suficiente fuerza para dar la espalda a la cuestión ambiental y podría sufrir un boicot comercial por parte de otros países si no hace los deberes en ese sentido.

“Esa crisis va a ganar volumen, va a pasar por el boicot de nuestros productos, va a pasar por la demonización de nuestra diplomacia y va a terminar generando una fricción militar”, sostuvo.

Virgílio consideró que los incendios que se han expandido con fuerza este año por el pulmón verde del planeta han mostrado al mundo la “herida” abierta en la región amazónica, la cual atesora el 20 % del agua dulce del planeta.

Brasil registró entre enero y las tres primeras semanas de agosto 71.497 focos de incendio, el mayor número para el período en los últimos siete años, de lo cuales poco más de la mitad se han producido en la Amazonía, la mayor selva tropical del mundo, según datos oficiales divulgados esta semana.

“Al principio era una herida regional, y me dolía mucho. Luego una herida nacional y ahora es una gran herida internacional. Abramos los ojos para que Brasil no ponga en riesgo la región más rica y estratégica, la última frontera posible de desarrollo”, subrayó Virgílio.

“O somos capaces de desempeñar el papel histórico o no lo somos. Y si no lo somos, Brasil sufrirá serias consecuencias por eso”, puntuó.

La convención sobre cambio climático para Latinoamérica y el Caribe concluyó este viernes con algunas recomendaciones de cara a la Cumbre que se celebrará en septiembre en Nueva York, pero en ella no hubo ningún pronunciamiento oficial de la ONU sobre la situación de la Amazonía.

No obstante, el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, se mostró “profundamente preocupado” el jueves a través de su cuenta de Twitter e hizo un llamado para la protección de la selva amazónica. EFE