Martha Minchaca Ramos y Manuel Álvarez García renovaron su amor como hace 50 años

Renovando sus votos matrimoniales después de haberse jurado amor eterno hace cincuenta años Martha Minchaca Ramos y Manuel Álvarez García reafirmaron su amor con sus “Bodas de Oro” compartiendo este grato momento con una familiar misa de acción de gracias la cual se llevó a cabo en el templo de Santa Ana y la Sagrada Familia, en donde fueron felicitados por sus familiares y grandes amistades los cuales se dieron cita para ser testigos de este acontecimiento de amor.

A esta celebración acompañaron a la feliz pareja sus hijos Manuel, Alfredo, Germán, Marcela, Martha Elena, José Luis Germán Álvarez Minchaca, así como por sus nietos, bisnietos y demás seres queridos quienes les demostraron su respeto, cariño y admiración por estos 50 años de estar juntos a lo largo de todos estos años como la gran pareja que son.

Durante la misa el sacerdote oficiante dedicó un bello mensaje a la feliz pareja, en donde les dejó en claro que se tienen que seguir amando como desde el primer día en que decidieron estar juntos y los felicitó por este gran amor que han sabido llevar por más de 50 años los cuales seguramente van a ser más años llenos de felicidad y mucho amor entre esta linda pareja.

Posteriormente vino el momento de que la feliz pareja se entregara de nuevo los votos matrimoniales como hace 50 años lo hicieron, antes de finalizar la ceremonia el matrimonio agradeció la Bendición de Dios, por permitirles llegar a este trayecto de sus vidas, ante la mirada de todos los presentes que se dieron cita al santo recinto los cuales gustosos aplaudieron y felicitaron a los dichosos enamorados por medio siglo de vida para finalmente sellar su amor con un tierno beso.

Posteriormente a la misa, doña Martha y don Manuel, compartieron su felicidad con sus familiares y entrañables amigos durante una hermosa y elegante recepción, la cual fue preparada en su honor y la cual se desarrolló en un salón de la ciudad.

Durante la celebración la pareja de enamorados recibieron innumerables y bonitos obsequios, por parte de las familias que los acompañaron, a sí mismo les demostraron su respeto, cariño y admiración.

Los presentes degustaron de un exquisito banquete así como una gran variedad de refrescantes bebidas las cuales se prepararon especialmente para esta gran ocasión.

Sin duda alguna se vivieron alegres momentos que seguramente quedan en el baúl de los gratos recuerdos de todos los que fueron parte de esta bonita celebración.

 

¡Muchas felicidades!