May busca apoyos para el acuerdo del “brexit” en Gales e Irlanda del Norte

Javier Aja

Dublín, 27 nov (EFE).- La primera ministra británica, la conservadora Theresa May, inició hoy una gira por el Reino Unido para generar apoyo hacia el acuerdo del “brexit” suscrito con la Unión Europea (UE), ante el rechazo del ala dura de su propio partido y de la oposición laborista en el Parlamento de Westminster.

May eligió como puntos de partida de su campaña Gales y la provincia autónoma de Irlanda del Norte, donde el Partido Democrático Unionista (DUP), del que depende para gobernar en minoría, también ha indicado que rechazará el acuerdo en la votación que se celebrará en el Parlamento de Londres el próximo 11 de diciembre.

“Si este pacto no sale adelante, lo que veremos será una vuelta a la incertidumbre y la división”, advirtió la “premier” en Belfast durante un encuentro con líderes empresariales, comunitarios y estudiantiles organizado por la Queen’s University.

En un claro mensaje al DUP, principal entre la comunidad protestante norirlandesa, May aseguró que la mayoría de la “gente reunida hoy aquí” quiere que los Comunes acepten el acuerdo para “pasar página” y diseñar “nuestro futuro”.

El plan de salida del bloque comunitario, refrendado ya por los veintisiete socios restantes, contempla los términos de este divorcio, como la situación de los comunitarios que viven en el Reino Unido o el futuro de la frontera entre las dos Irlandas, clave para el proceso de paz.

El Reino Unido se retirará de la UE el 29 de marzo de 2019 y entonces empezará un período de transición que durará hasta finales de 2020 y durante el cual ambas partes esperan negociar la futura relación comercial y de seguridad.

En este sentido, a May le salió hoy otra piedra en el camino del “brexit”, después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, insinuara que el acuerdo de salida consensuado con Bruselas impediría que el Reino Unido pueda “comerciar con Estados Unidos”.

“En lo que respecta a EE.UU., ya hemos estado hablando sobre el tipo de acuerdo que podríamos tener en un futuro. Tenemos un grupo de trabajo establecido y que está funcionando muy bien, se han reunido varias veces y sigue trabajando con Estados Unidos en esto”, señaló May en la localidad galesa de Builth Wells.

La líder “tory” subrayó allí que “la declaración política que establece el marco futuro” para su relación con la UE “identifica claramente” que el Reino Unido tendrá una política comercial independiente y podrá negociar acuerdos comerciales “con países del resto del mundo”.

Al mismo tiempo, Londres negociará con Bruselas para asegurar que su nuevo marco de entendimiento “protege los puestos de trabajo” británicos y garantiza “un buen acceso a los mercados” comunitarios, precisó May en Belfast.

Por su parte, la líder del DUP, Arlene Foster, afirmó hoy que la visita de May es un ejercicio de “propaganda”, al tiempo que la acusó de “rendirse” ante el objetivo de renegociar con Bruselas un acuerdo sobre el “brexit” más beneficioso para todo el Reino Unido.

El DUP rechaza la salvaguarda incluida en el plan de salida para evitar el restablecimiento de una frontera estricta con la República de Irlanda, pues cree que pondría en riesgo sus vínculos con Gran Bretaña (Escocia, Gales e Inglaterra).

Esa garantía prevé que todo el Reino Unido permanezca dentro de la unión aduanera de la UE y que Irlanda del Norte también esté alineada con ciertas normas del mercado único, salvo que Londres y Bruselas presenten una solución alternativa para la frontera o hasta que establezcan una nueva relación comercial.

Además del DUP, el ala euroescéptica de los “tories” y parte de la oposición también podrían votar en contra del acuerdo en Westminster, motivo por el que May ha lanzado esta campaña para generar apoyos entre la opinión pública y los diputados.

La primera ministra continuará mañana su periplo nacional en Escocia, un territorio gobernado por el Partido Nacionalista Escocés (SNP), que ya ha adelantado que votará en contra del pacto, al considerar que dañará la economía porque no incluye la permanencia en el mercado común y la unión aduanera. EFE