México apuesta por regular ciertas drogas ante el fracaso del prohibicionismo

Luis Lidón

Viena, 15 mar (EFE).- Juan Ramón de la Fuente, el nuevo enviado especial en materia de drogas del presidente de México y representante permanente de su país ante la ONU en Nueva York, defendió hoy un “marco regulatorio” para ciertos estupefacientes ante el fracaso del “prohibicionismo”.

En una entrevista a Efe, De la Fuente -jefe de la delegación mexicana que participa en la Comisión de Narcóticos de la ONU en Viena, que debate esta semana en su parte ministerial el rumbo de la política internacional contra las drogas- asegura que con la llegada del progresista Andrés Manuel López Obrador a la presidencia se ha obtenido un mandato para cambiar ciertas políticas públicas, entre ellas las que afectan a las drogas.

Recuerda que los estupefacientes están vinculados con muchos de los problemas de México, como la violencia, la inseguridad y la corrupción, y que de “manera cuidadosa” y “dentro del marco de las Convenciones” se pretende hacer ajustes en aspectos que no han funcionado.

“Esto no quiere decir, y hay que enfatizarlo, que se esté proponiendo que haya una liberalización y una permisividad absolutas. Se trata de buscarle a alguna de las drogas un marco regulatorio más adecuado del que actualmente tenemos”, explica.

“Todas las drogas hacen daño, todas representan un riesgo a la salud, pero no todas conllevan la misma toxicidad”, insiste el alto cargo mexicano, quien subraya que una regulación afectaría solo a las sustancias menos nocivas, como el cannabis.

En cualquier caso, De la Fuente destaca que será el Congreso mexicano el que legisle sobre estas nuevas políticas, pero recuerda que ya hay algunas iniciativas al respecto y considera que “el ambiente está dado” para que estas reformas lleguen en “un futuro no muy lejano”.

El nuevo Gobierno mexicano apuesta por abordar el problema de las drogas como un asunto de salud pública, indica De la Fuente, que señala que hasta ahora “casi todo el esfuerzo y casi todo el dinero se ha ido exclusivamente al ámbito punitivo y prohibicionista”.

Estima asimismo que en la reunión de Viena se han dado ciertas novedades que, a su juicio, pueden abrir nuevas vías “sin necesariamente entrar en una confrontación con las convenciones”, aunque reconoce que eso suponía un “reto”.

El representante mexicano resalta la necesidad de un cambio de políticas después del mal resultado de las “estrategias usadas en el pasado”, en referencia a la militarización de la lucha contra el narcotráfico durante las presidencias de Felipe Calderón (2006-2012) y Enrique Peña Nieto (2012-2018).

“Creo que tuvo un costo muy alto si lo vemos por el numero de muertos y las violaciones de los derechos humanos, por supuesto que no funcionó, y queremos salirnos de ahí”, expone el que también fuera secretario de Salud bajo la presidencia de Ernesto Zedillo (1994-2000)

“Tenemos dos opciones: pretender que las cosas van bien, cuando no van bien (…) o hacer propuestas innovadoras que nos ayuden a salirnos de este camino que no ha dado buenos resultados”, resume.

Sobre la aplicación de las políticas meramente represivas en la lucha contra las drogas, declara que “no es que uno esté en contra del prohibicionismo. Es que el prohibicionismo a rajatabla ha dado malos resultados”. 

“Ninguna convención nos prohíbe hacernos preguntas, ninguna convención nos obliga a no imaginar mejores rutas y mejores alternativas”, valora De la Fuente, quien recalca que México, en cualquier caso, siempre tomará decisiones de forma cuidadosa y “en el marco del multilateralismo”.

Preguntado sobre si México puede inspirarse en otros modelos, como Uruguay, Canadá o los diez estados de EE.UU. que han legalizado el cannabis para fines recreativos, De la Fuente considera que se debe valorar toda la experiencia existente.

“México tiene que generar su propio modelo, pero también tenemos que tener en cuenta la experiencia de otros países; para eso esta la cooperación internacional, para eso estamos aquí (en Viena), para aprender de otros países, de sus éxitos y fracasos”, afirma.

“El multilateralismo sigue siendo una fuente de inspiración muy importante para poder nutrir nuestras propias decisiones con la experiencia de otros países”, agrega.

El pasado octubre, la Suprema Corte de Justicia de México consideró inconstitucional una prohibición absoluta del uso recreativo del cannabis.

Ese veredicto abre la puerta a una posible legalización del cannabis en el país, según los analistas.

Según las convenciones internacionales, el uso del cannabis está limitado a fines médicos y científicos. EFE