México desempeña un papel estratégico en la migración de aves playeras

Foto: NaturaLista

  • Región noroeste del país, paraíso “de paso” de estas especies

Por Pilar Silva Garduño

México, 27 Abr (Notimex).- Las aves playeras mantienen un desplazamiento acelerado a lo largo del Hemisferio Occidental y representan un indicador del estado de conservación de los ecosistemas en los que habitan.

La mayoría de estas especies depende de ambientes ubicados en distintos países, por lo que su protección representa un reto de cooperación internacional. De acuerdo con la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), la Red Hemisférica de Reservas para Aves Playeras es una estrategia de conservación internacional, cuya misión es cuidar a las aves playeras y sus hábitats mediante una red de sitios clave en todo el continente americano.

Destacó que México desempeña un papel estratégico en la migración de muchas de estas especies; es un sitio de paso para aves que invernan en Centro y Sudamérica, que hacen uso de diferentes humedales nacionales como lugares de alimentación y descanso para continuar su migración y es un área de invernada para fracciones importantes de distintas especies.

Actualmente, se han designado 90 sitios en 13 países a lo largo del continente. De éstos, 17 están en México; 12 en el noroeste, que es un sitio de paso importante en la migración de otoño del falaropo de cuello rojo (Phalaropus lobatus) y es el último espacio sureño de invernada para el playero dorso rojo (Calidris alpina).

Según la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), otras especies, como el playerito occidental, combinan ambas estrategias, pues hay fracciones poblacionales que se benefician de México como sitio de tránsito y de invernada.

Plan de Manejo para las aves playeras Así, el noroeste mexicano, conformado por Baja California, Baja California Sur, Sinaloa, Sonora y Nayarit, con sus más de tres mil kilómetros de litoral costero, proporciona áreas adecuadas para una gran variedad de aves playeras.

En dicho apartado figuran especies que no están necesariamente amenazadas de extinción, pero que podrían llegar a estarlo a menos que se controle estrictamente su comercio.

Con el Plan de Manejo Tipo para la conservación y aprovechamiento de aves acuáticas y playeras, detalló la dependencia, se busca establecer medidas de restauración y revegetación de zonas afectadas, rehabilitación de cuerpos de agua y humedales.

Así como control de la erosión, control y erradicación de especies invasoras de flora y fauna, de especies ferales (animales que dejan de ser domésticos porque se escapan o los abandonan y ya en el entorno vuelven a la vida silvestre) y regulación de las actividades rurales productivas, entre otras.

Y es que el abuso y la falta de un manejo adecuado de las actividades de caza a lo largo de varios siglos, además de las presiones causadas por las actividades humanas, principalmente el cambio de uso de suelo por la agricultura y la ganadería, ocasionó que una gran cantidad de especies que hoy habitan en México se encuentren dentro de alguna categoría de riesgo o ya estén extintas.

De acuerdo con los estudios que se han realizado para comprender la importancia que tienen los humedales para las aves acuáticas residentes y migratorias, se ha observado que la disminución o el aumento de las poblaciones dependen del grado de conservación o perturbación del hábitat donde se distribuyen.

Para las aves acuáticas, los humedales son clave de descanso, alimentación y animación, por lo que es de suma importancia realizar actividades de conservación y restauración de estos hábitat, a fin de garantizar la permanencia de las aves acuáticas en estos sitios y tener un acceso controlado a este recurso.

Gobierno federal protege los recursos naturales Por ello, el gobierno federal, en coordinación con grupos interesados en la conservación, ha promovido la protección y resguardo de los recursos naturales con los que cuenta la nación.

Así surgieron las Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA), una alternativa para la conservación y diversificación del sector rural, que han permitido que se desarrolle el aprovechamiento sustentable de los recursos, siempre y cuando se establezca un manejo adecuado tanto del hábitat, como de las poblaciones de la vida silvestre.

Actualmente, el aprovechamiento de la fauna silvestre que se lleva a cabo, sea extractivo o no, se realiza principalmente, a través de las UMA. Este tipo de figura ha sido ampliamente popularizado en los estados del norte del país con fines cinegéticos (de caza), y se ha convertido en una de las alternativas productivas de mayor importancia para el desarrollo económico y social de la región, generando beneficios a los poseedores de la tierra, prestadores de servicios y comercios asociados, además de la generación de empleos.

También ha permitido que las tierras antes destinadas a la agricultura y ganadería sean destinadas a la conservación y manejo del hábitat de la flora y fauna silvestre.

La superficie manejada bajo este esquema a nivel nacional supera las 18 millones de hectáreas, lo que se ha convertido en una de las principales alternativas para la conservación de los recursos naturales en nuestro país, conformando el Sistema de Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (SUMA).

En las áreas federales, las acciones y estrategias de conservación y de aprovechamiento sustentable de las especies de vida silvestre que se distribuyen en ellas se fomentan y regulan a través de los Predios Federales Sujetos a Manejo para la Conservación y Aprovechamiento Sustentable de la Vida Silvestre (PFC), los cuales siguen los fundamentos técnicos de las UMA.

Con las acciones emprendidas y con la guía del Plan de Manejo Tipo para la conservación y aprovechamiento de aves acuáticas y playeras, el gobierno federal continuará con el desarrollo de actividades de rehabilitación o recuperación del hábitat.

Asimismo, dará seguimiento a la evaluación de los impactos socioeconómicos derivados de las acciones de aprovechamiento, cubriendo los aspectos de derrama económica y beneficio social.

También, mantendrá viables las poblaciones sujetas a aprovechamiento; permitirá la continuidad de los ciclos biológicos en humedales; proseguirá el desarrollo socioeconómico; aumentará la superficie destinada a conservación, manejo y aprovechamiento sustentable y evitará el cambio de uso de suelo en zonas con cobertura vegetal natural y cuerpos de agua.

Mediante el Plan de Manejo Tipo, se evitará el abuso y la presión que se ejerce sobre las aves migratorias y residentes, las cuales se aprovechan principalmente con fines de caza, generando una gran cantidad de empleos temporales y una derrama económica de importancia a nivel regional.

NTX/PSG/SGR