México dice que el capítulo laboral no es un “obstáculo” en negociación TLCAN

Foto: Teléfono Rojo

México, 21 feb (EFE).- Los temas laborales que forman parte de las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) no suponen un “obstáculo” para la consecución del nuevo acuerdo, dijo hoy el secretario de Trabajo y Previsión Social de México, Roberto Campa.

“En las negociaciones estamos seguros que las cuestiones laborales no serán un obstáculo para la conclusión de la negociación”, apuntó el ministro en un encuentro con medios internacionales.

Según explicó, la parte en la que se ha comprometido México en esta materia se vincula a la justicia laboral y a dar seguridad jurídica a quienes invierten en México.

“Y tener la seguridad de que las controversias se podrán resolver en un marco de derecho”, puntualizó.

Añadió que también hay asuntos relacionados con los salarios y existe un proceso de diálogo en este aspecto con Estados Unidos y Canadá.

Pero se mostró convencido que ni este punto, uno de los más cuestionados por sindicatos canadienses y estadounidenses, podrá suponer una barrera a la modernización de este acuerdo de 1994.

Desde la Secretaría de Trabajo y Previsión Social, aclararon también que las negociaciones están a cargo de la Secretaría de Economía, aunque el ministerio coadyuva en dos capítulos, el laboral y el de movilización de personas.

Por último, Campa reconoció que la incertidumbre general por la negociación del TLCAN impactó también en las condiciones laborales.

En el encuentro con la prensa extranjera, el titular de la Secretaría de Trabajo anunció que al cierre de la Administración actual del Gobierno de Enrique Peña Nieto (2012-2018) se espera la creación de hasta cuatro millones de empleos formales.

El país cerró 2017 con un desempleo del 3,3 %, la tasa más baja en más de un década.

No obstante, la nación sigue con un alto nivel de informalidad, en torno al 57 %, y una tasa de pobreza de alrededor del 43,6 %, según cifras oficiales.

El salario mínimo es de 88,36 pesos diarios (unos 4,75 dólares) y mejoró desde el inicio de mandato de Peña Nieto, cuando se ubicaba en 60,25 pesos (3,2 dólares), lo que significa un incremento salarial real, considerando la inflación, de un 18 %.

Este salario, uno de los más bajos de América Latina, lo ganan 1,5 millones de trabajadores, entre formales e informales.

Cuestionado sobre las tareas pendientes en materia laboral de este mandato, Campa atribuyó la situación de los trabajadores a empresarios, inversionistas y la coyuntura actual.

Reconoció que faltan avances en seguridad jurídica y laboral y responsabilizó a la coyuntura económica para que no se lograran más avances en este campo. EFE