México mantiene optimismo económico tras saludable alza del PIB trimestral

Vanessa RubioMéxico, 23 nov (EFE).- Con nuevos y positivos datos bajo el brazo, el Gobierno de México se mostró hoy optimista ante el desempeño económico nacional a pesar de reconocer retos por la victoria de Donald Trump, por lo que mantuvo la previsión de crecimiento en un rango del 2 al 2,6 % para este 2016.

El producto interno bruto (PIB) de México aumentó un 2 % en el tercer trimestre de 2016 respecto al mismo período del año anterior, empujado por una “dinámica interna” marcada por una “sólida evolución del consumo” que contrarresta con un contexto global “adverso”, dijo la subsecretaria de Hacienda, Vanessa Rubio.

Además, según cifras desestacionalizadas -sin factores coyunturales por temporada- el PIB creció un 1 % en el periodo julio-septiembre en comparación con el segundo trimestre del año.

Este dato, el “mayor incremento para un tercer trimestre desde 2013”, llega en un momento idóneo para arropar el mensaje de calma oficialista, y contrasta con los datos obtenidos en abril-junio, cuando la economía se contrajo un 0,2 % respecto a los tres meses previos e hizo desatar las alarmas.

En una rueda de prensa, la subsecretaria lanzó hoy un mensaje tranquilizador al destacar que de enero a septiembre la economía creció en términos reales un 2,3 %.

“Es positivo pese a un entorno internacional adverso, de alta volatilidad y expectativas”, aseveró.

No obstante, reconoció la “incertidumbre” ante “la definición de políticas de Estados Unidos una vez asuma el nuevo presidente”, un Donald Trump que buscará renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y lanzó duros mensajes contra México durante la contienda electoral.

Rubio insistió que hay “volatilidad y ansiedad” en los mercados, pero que sin “políticas materializadas” del otro lado del Río Bravo, México solo puede estar “vigilante”.

Por ello, subrayó que la nación se sustenta en buenos “fundamentos macroeconómicos”, como una inflación “baja y estable” que, incluso, permitiría convertir “retos en oportunidades”.

Entre los factores negativos, subrayó el bajo precio de la mezcla mexicana de petróleo, que como el resto del mercado ha sufrido bastante altibajos este año y se ubica en 38,3 dólares por barril, casi un 12 % inferior al precio del 2015.

También señaló la caída de la producción industrial en Estados Unidos, que bajó un 1,2 % anual entre enero y octubre e impacta en las exportaciones mexicanas a la nación vecina, con la que el año pasado tuvo un intercambio comercial de 532.000 millones de dólares.

La actividad industrial marcó un retroceso en el último trimestre del 0,8 % anual, fruto en gran parte del desplome de la minería (8,2 %) y el tibio crecimiento de la industria manufacturera (1,2 %).

Por otro lado, la subsecretaria sacó pecho comparando las perspectivas nacionales con las de América Latina, que -según el Fondo Monetario Internacional (FMI)- decrecerá un 0,6 % este año, y tiene a su principal economía, Brasil, en franca recesión.

Habló del desempeño favorable del mercado interno mexicano, empujado por el consumo y la creación de empleo, así como la expansión del crédito y de una banca “bien capitalizada”.

“En este contexto tan complejo, con falta de demanda externa porque disminuye el comercio y crecimiento de los principales socios comerciales y potencias del mundo, es el mercado interno lo que impulsa el país”, aseveró.

Tras evaluar los factores negativos y positivos, mantuvo la estimación de crecimiento del PIB para 2016 en un rango de entre 2 y 2,6 %.

Cuestionada por los medios, aseguró que esta decisión no afectará los planes de Gobierno de “apretarse el cinturón” a nivel presupuestario, reconoció un 2017 “complicado” y cuyo crecimiento mantiene en un intervalo de 2 a 3 %.

Sobre el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, por sus siglas en inglés), del que Trump ya ha anunciado que retirará a Estados Unidos, se mostró esperanzada ante una “posibilidad de diálogo”.

En relación al TLCAN, Rubio deseó que el republicano vea la “cadena de valor” creada en 22 años de acuerdo comercial, y explicó que México “puede estar abierto” a un tratado reformado que pueda “responder a las necesidades del siglo XXI”.

El mensaje de optimismo oficial se vio también reforzado por el anuncio del Banco de México de que fija el intervalo de crecimiento del PIB para este 2016 a entre 1,8 % y 2,3 %, con un mínimo ligeramente por encima de la estimación de agosto, de entre 1,7 % a 2,5 %.

No obstante, el banco central sí recortó la perspectiva de crecimiento económico para 2017 al situarlo en un rango de 1,5 y 2,5 %, medio punto porcentual por debajo de su estimación anterior. EFE