Moderno y de primer mundo el nuevo Cereso de Durango

  • Una de las premisas es la correcta reinserción de los presos

Por: Javier García R.

Con una espectacular infraestructura de primer mundo y la más alta tecnología en materia de seguridad, es como se presentan las instalaciones del nuevo Centro de Readaptación Social estatal, con el cual se pretende trabajar de una manera eficiente el tema de la reinserción social, bajo las normas establecidas en el tema de derechos humanos con un trato digno a los futuros habitantes del enorme complejo.

Mediante un recorrido por el complejo asentado en una extensión de 500 hectáreas entre las carreteras libre y de cuota a Gómez Palacio, el gerente general de la obra a cargo de la constructora COPORA, S.A. de C.V., el ingeniero Arturo Tobías mostró el avance del 80 por ciento en obra civil que a la fecha lleva la construcción de las nuevas instalaciones del Cereso de esta capital, mismo que tendrá lo último en tecnología e infraestructura para la dignidad humana de los futuros internos del centro penitenciario de mediana seguridad.

Dentro de un área construida y edificada de alrededor de 62 hectáreas, este centro de reinserción contará con diversas áreas y complejos tales como área de justicia, servicios generales, área técnica, área de gobierno, un espacio médico y otro de vinculación social, entre alojamiento de formación y seguridad.

Las instalaciones que albergarán el nuevo centro de reclusión cuentan con una capacidad de alojamiento de mil 636 internos, a los cuales se le suman 647 personas integrantes de la plantilla para poder operar el centro, de los cuales 462 elementos son policías encargados de realizar la custodia del penal, lo que da una referencia de la dimensión de las instalaciones.

A la fecha y según versiones del gerente de obra se le han inyectado recursos por el orden de los mil 800 millones de pesos desde el año 2015 en que se dio el anuncio de su construcción y en donde se habló que el estimado de la obra sería del costo de los 2 mil 500 millones, dato precisado por el que fuera secretario de Seguridad Pública en el estado, Noel Díaz Rodríguez.

Importante mencionar que la constructora encargada de la obra tiene en su haber cartas de presentación como la construcción de los penales como el de Puente Grande en Jalisco, el de Matamoros, Oaxaca y El Altiplano, por lo que no son improvisados en el tema, con lo que se habla de una garantía en la calidad de la obra.

Entre las novedades que se tendrá en el penal se encuentra el área de los reos preliberados, quienes ya no estarán mezclados con el resto de la población para evitar cualquier tipo de influencia que afecte el trabajo humano, social y psicológico previo a su liberación, por lo que tendrán la posibilidad de salir a trabajar y regresar al centro a pernoctar, esto con el fin de realizar una integración paulatina.

Así mismo, se contará con un hospital adecuado para realizar cirugías mayores y hasta de corazón abierto, por lo que ya no será necesario el traslado de reos a algún hospital como actualmente se realiza y se hará todo al interior del novedoso complejo.

De la misma manera y para tener la seguridad y potencia de reacción policial, se tendrá también un área especializada y adecuada para albergar elementos de reacción inmediata en caso de registrarse algún tipo de incidente al interior, por lo cual se tiene plena certeza de que cualquier suceso registrado al interior tenga la reacción al instante dada la distancia de la capital.

Complementando las instalaciones se trabaja ya en sitios habituales como escuela, área de juzgados así como las áreas administrativas y la zona de talleres en donde los internos emplearán, en caso de así solicitarlo, con tiempo para laborar en áreas productivas de empresas quienes habrán de instalarse en ese sitio para trabajar mano a mano con las autoridades en el tema de la reinserción laboral de los presos.

En este tema, el secretario de Seguridad Publica en el estado, Javier Castrellón, mencionó que ya se encuentran en pláticas con algunos empresarios quienes así requieran la mano de obra de los internos en sus respectivas empresas y para que a su vez, ya obteniendo su libertad, puedan tener una oportunidad laboral fuera de las bardas del complejo.

A la fecha el avance total de la obra se encuentra en alrededor del 60 o 70 por ciento, por lo que al momento no se tiene una fecha tentativa para su apertura, ya que además de la obra aún falta la contratación de personal, la capacitación del mismo, la fase de prueba y la puesta en marcha del penal al ciento por ciento, aunque ya se percibe un gran avance.