Moody’s prevé que López Obrador use la banca pública para impulsar economía

Proceso

México, 7 ago (EFE).- La calificadora de riesgo Moody’s prevé que el nuevo Gobierno de México que encabezará Andrés Manuel López Obrador se apoyará en la banca pública para impulsar el crecimiento económico del país.

Las instituciones financieras públicas de México “probablemente” aumenten los préstamos para apoyar el crecimiento del crédito y económico cuando López Obrador entre en funciones el 1 de diciembre de 2018, señaló Moody’s en un reporte.

“Esperamos que la nueva Administración en México se apoye en los bancos públicos para impulsar el crecimiento económico”, comentó en el reporte su analista Georges Hatcherian.

Moody’s precisó que la banca de desarrollo mexicana está bien posicionada, con fuertes indicadores de calidad y alto nivel de capital, por lo que “mientras aumenten el crédito de manera prudente, sus fundamentales deberán mantenerse sanos”.

Dado el bajo perfil de riesgo de otorgamiento de crédito de la mayoría de la banca pública no se espera “un deterioro importante en la calidad de activos ni en el capital, a menos que el crecimiento de crédito se acelere muy rápidamente”, indicó el analista.

“El impacto para cada institución financiera será variable, en línea con sus respectivos perfiles de riesgo financiero y de activos, mismos que dependen de su misión”, subrayó.

Hatcherian aseguró que el hecho de que el Gobierno se apoye en la banca pública para impulsar la economía no generará un aumento en la competencia con la banda privada ya que sus modelos de negocios son complementarios.

Una probable excepción serían las hipotecas residenciales, un sector en que el estatal instituto para la vivienda Infonavit tiene una competición más directa con la banca privada, destacó.

Es probable que los márgenes de otorgamiento de crédito puedan disminuir conforme las instituciones de la banca de desarrollo “busquen estimular la demanda del crédito y apoyar sus objetivos de crecimiento”.

Y si el crecimiento del crédito “se acelera” habría un efecto negativo mayor en la calidad de activos y beneficios, a menos que el Gobierno decida inyectar más recursos a la banca pública, añadió. EFE