Moska pide unión de A.Latina ante fascismo al ritmo de rock en Uruguay

Agencia EFE

Ana Paula Chain

Montevideo, 9 oct (EFE).- El cantante y compositor brasileño Paulinho Moska reivindicó la unión de Latinoamérica ante el fascismo durante un explosivo concierto en Montevideo, ciudad a la que regresó para celebrar sus 25 años de carrera al ritmo de rock y clásicos de la música brasileña, sin descartar matices políticos.

Tras la victoria del candidato de ultraderecha Jair Bolsonaro, del Partido Social Liberal (PSL), quien obtuvo un 46,03 % de los votos en las elecciones presidenciales del pasado domingo y ahora se enfrentará el próximo 28 de octubre al progresista Fernando Haddad, del Partido de los Trabajadores (PT), que alcanzó un 29,28 %, Moska instó al público uruguayo la unidad regional en defensa de la democracia y en contra de un retroceso ante la amenaza fascista.

Un pedido al que los que llenaron el Auditorio Nacional de la capital para verlo presentar su último disco, “Beleza e Medo” (2018), reaccionaron con muchas ovaciones y aplausos.

Sin embargo, no fueron apenas las alusiones a la política y a la hermandad latinoamericana que cautivaron el público, que se deleitó con anécdotas de la carrera del cantante como su amistad con el uruguayo Jorge Drexler o con el argentino Kevin Johansen; el cierre del Café Bacacay, su local favorito para desayunar en Uruguay; o cómo dejó de encerrarse en la cultura brasileña para abrirse a la riqueza de la región.

También compartió la historia por detrás del disco “Locura Total” (2015) que grabó junto al argentino Fito Páez; un poco de su relación con su hijo de 21 años, el actor Tom Karabachian, y cómo le proporcionó resignificar una canción que había compuesto inspirado por el fin de una relación amorosa; y el éxito de su programa de televisión exhibido por Canal Brasil Zoombido, que ya dura más de una década.

Moska no sólo se arriesgó a hablar en su mejor “portuñol”, desarrollado durante giras por Latinoamérica y España -según explicó-, sino también a cantar parte de sus letras en español.

Durante casi dos horas de concierto, el público también cantó junto al músico éxitos como “A Seta e o Alvo”, “A Idade do Céu”, “Somente Nela”, “Móbile” o “Namora Comigo”.

Entre las sorpresas que preparó estuvo la participación especial de Pedro Dalton y Marcelo Fernández, del grupo de rock uruguayo Buenos Muchachos, quienes compartieron el escenario con Moska durante una canción.

Sin embargo, el punto alto del concierto fue Pensando em Você, la canción más esperada por la mayoría de los espectadores.

Además de demostrar su pasión por los clásicos, el público también se mostró muy receptivo con las canciones del nuevo CD.

En ese sentido, destacaron la apertura explosiva del concierto con “Beleza” y el “manifiesto” que supone “Nenhum Direito a Menos”, la octava canción interpretada.

Esta última, la compuso junto a Carlos Rennó y habla de “este momento de escandaloso retroceso, de un temerario, incompetente y mal Congreso; en que poderes todavía más podridos que los de antes ponen en liquidación derechos importantes” en Brasil.

“Admito que Perdi”, “O Jeito é nao ficar só”, “Muito Pouco”, “Lágrimas de Diamante”, “Último Dia”, “Hermanos”, “Meu Nome é Saudade de Você”, “Quantas Vidas”, “Tudo que Acontece de Ruim”, “Tudo de Novo” e “Minha Lágrima Salta” completaron el repertorio de 19 canciones seleccionadas para esta velada.

Al retirarse del escenario tras bailar, vivir e interpretar sus canciones bajo los reflectores del Auditorio Nacional, Moska concluyó su pasaje por Uruguay, que celebró también una relación de 15 años entre el país y Moska, dónde el músico dejó comprobado que ya consolidó un público fiel. EFE