MSF acusa a la policía francesa de violar los derechos de los migrantes

Sputnik Mundo

París, 7 ago (EFE).- La ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) denunció hoy la actuación en la frontera franco-italiana de los cuerpos policiales franceses, a los que acusó de no respetar los derechos de los inmigrantes y demandantes de asilo.

“El restablecimiento de los controles fronterizos en 2015 se ha convertido en el pretexto para la normalización de numerosas prácticas ilegales, como la devolución sistémica de personas migrantes a Italia” sin darles la oportunidad de pedir asilo, lamentó en un comunicado MSF, una de las ONG que participaron en una misión de observación en la frontera entre Francia e Italia entre el 24 y el 26 de junio.

En esta zona, fuente de tensiones entre ambos Estados por el notable tránsito de migrantes, la organización francesa también ha denunciado violaciones de los derechos de los menores.

“Las autoridades francesas no dudan en devolver a Italia a menores no acompañados que cruzan la frontera, haciendo caso omiso de su obligación para con los menores en peligro e ignorando las necesidades de protección de una población particularmente vulnerable”, señala el documento.

Por ello, la ONG instó a los Gobiernos francés e italiano a “buscar formas de solidaridad en la recepción de migrantes en lugar de alimentar una competición de acusaciones mutuas y de continuar con el rechazo de refugiados y migrantes y la violación de derechos como sistema”.

En los días que duró la misión, Médicos Sin Fronteras constató que “157 personas fueron devueltas a Italia y no tuvieron la oportunidad de solicitar asilo o de que su situación individual fuera tomada en consideración”.

Asimismo, “los cuerpos policiales no tuvieron en cuenta la minoría de edad de once jóvenes que fueron devueltos ilegalmente a Italia”.

El organismo aseguró haber conocido de primera mano el denominado “sendero de la muerte”, que comienza en la localidad italiana de Ventimiglia y acaba en la francesa de Menton.

Se trata de “un peligroso camino de montaña que toman refugiados y migrantes para sortear los obstáculos y continuar su ruta” a Francia o a otros países del norte de Europa.

Este “sendero de la muerte” entre Ventimiglia y Menton lo atraviesa una autopista frecuentada por camiones pesados, con los que algunos migrantes tratan a la desesperada “de subirse a ellos con la esperanza de evadir la vigilancia de las autoridades aduaneras”.

Consecuencia de ello, murió en octubre de 2016 Milet, una joven eritrea de 16 años que, como anotó MSF, “habría tenido derecho a protección si el Estado francés no hubiera hecho oídos sordos” por ser menor de edad.

Según los cálculos del organismo, los puntos fronterizos franceses de Menton y de Briançon -otra de las rutas de entradas de migrantes a unos 400 kilómetros al norte- han registrado 22 migrantes fallecidos, entre ellos varios menores, desde 2015. EFE