Muere médico chileno que fue clave en identificación de víctimas de Pinochet

Periódico El LatinoAmericano


Santiago de Chile, 4 jun (EFE).- El médico chileno Patricio Bustos, que jugó un papel clave en la identificación de víctimas de la dictadura de Augusto Pinochet y él mismo fue un superviviente de la tortura, murió hoy, informó el Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas, que él dirigía.

Bustos, que entre 2007 y 2016 fue director del Servicio Médico Legal (SML) de Chile y desde el 2017 dirigía el Senda, murió a causa de un paro cardiorrespiratorio que le sobrevino tras una infección pulmonar, aunque desde hace varios años luchaba contra un cáncer de pulmón.

“Senda comunica el sensible fallecimiento de su director nacional, doctor Patricio Bustos Streeter, esta madrugada, a causa de una afección respiratoria producida por un cáncer al pulmón”, informó el organismo.

La expresidenta de Chile Michelle Bachelet expresó en Twitter que “la partida del querido Patricio Bustos” deja “un profundo dolor” y aseguró que fue “un ejemplo de vocación pública y compromiso con los derechos humanos.”

El Gobierno del conservador Sebastián Piñera destacó a través del ministro de Salud, Emilio Santelices, que Bustos “fue un gran servidor público y medico”.

Mientras la intendenta (gobernadora) de Santiago, Karla Rubilar, también médico, dijo que lo extrañará “profundamente” y añadió que en este momento recuerda “aún más su legado y convicción: ser respetuoso de todos y trabajar por el bien común”.

La senadora socialista Isabel Allende resaltó que Bustos fue un profesional comprometido con los derechos humanos y agradeció “su humanidad y apoyo” en la exhumación de los restos de su padre, “el presidente (Salvador) Allende”

El velatorio de Bustos tendrá lugar en el Parque de La Paz, levantado en el municipio santiaguino de Peñalolén, en el lugar en que funcionó “Villa Grimaldi”, un cuartel de torturas y exterminio de la policía secreta de Pinochet, en el que desaparecieron varios cientos de prisioneros políticos y algunos millares, entre ellos Patricio Bustos, lograron sobrevivir.

Militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), agrupación que combatió con las armas contra la dictadura, Bustos estuvo encerrado en la Villa Grimaldi varios meses y también fue torturado en la Clínica Santa Lucía, en el centro de Santiago, controlada por los organismos represores de la dictadura. En 1976 fue expulsado de Chile.

A su regreso al país, tras la recuperación de la democracia, participó en la identificación de más de un centenar de víctimas de Pinochet que habían sido sepultadas en tumbas marcadas como “NN” en el patio 29 del Cementerio General de Santiago, en algunos casos con dos o tres cadáveres en una misma sepultura.

Una vez los periodistas le preguntaron al propio Pinochet por esa situación, y el general respondió que le parecía muy bien “la economía” que suponía esa acumulación de cadáveres.

En 2007, Patricio Bustos alcanzó la dirección del SML, cargo que ocupó hasta el 2016, y el año pasado fue nombrado director del Senda. Ambos cargos los ganó en concursos convocados por el Sistema de Alta Dirección Pública.

Como director del SML continuó el trabajo de identificación de víctimas de la dictadura, muchas de ellas a partir de pequeños fragmentos de huesos y otros vestigios orgánicos encontrados en fosas clandestinas a lo largo de Chile, olvidados en las exhumaciones masivas ordenadas por Pinochet en 1978.

Los cadáveres fueron ese año exhumados, metidos en sacos amarrados a rieles y lanzados al mar.

En su período el SML debió certificar la muerte de 81 reclusos que murieron calcinados en el incendio de una cárcel y también estableció que el expresidente Eduardo Frei Montalva, muerto en 1982, había sido en realidad asesinado por la policía secreta de Pinochet.

Organismos de derechos humanos y colectividades políticas de diversos sectores lamentaron también la muerte de Patricio Bustos y le dedicaron homenajes tras difundirse la noticia de su deceso. EFE