Mueren tres milicianos en combates por el control de un yacimiento petrolero

Trípoli, 14 jun (EFE).- Tres miembros de las fuerzas dirigidas por el mariscal Jalifa Hafter, hombre fuerte del este de Libia, murieron y otros tres resultaron heridos en combates contra las milicias afines al jefe de la llamada Guardia de las Instalaciones Petroleras(PFG), Ibrahim Jodran, dijo a Efe una fuente de seguridad.

Según una fuente de “Al Karama” (Dignidad), bajo el mando de Hafter, hombre fuerte del este libio, los ataques estallaron hoy en el yacimiento petrolero de Ras Lanuf, principal centro de refinado de crudo en el país.

“Hemos retrocedido nuestra posición pero es un retroceso táctico para que nuestra aviación pueda atacar las milicias de Jodran”, explicó.

Por su parte, una fuente de las fuerzas de Jodran reveló la incautación de 40 vehículos armados de la brigada “Al Salafiya 21”, leal al mariscal, y anunció el control “total” del puerto petrolero de Sidra donde ha desplegado sus efectivos para proteger las instalaciones.

En un vídeo difundido hoy en las redes sociales, Jodran anunció el inicio de la operación y su apoyo a las tropas del Gobierno de unidad nacional, asegurando que su objetivo es establecer la seguridad y luchar contra el extremismo y la injusticia social.

El dirigente calificó las fuerzas de “Al Karama” de “entidad terrorista” a la que acusó de destruir el tejido social del país y del desplazamiento de miles de personas.

Por otro lado, explicó que su milicia está formada por miembros de la PFG, de las tribus Al-Magharba y Tabu y aseguró que otras fuerzas están dispuestas a unirse a él desde ciudades como Benghazi.

“Nuestro objetivo es acabar con la injusticia que se ha llevado a cabo contra nuestro pueblo durante los dos últimos años y que han sido catastróficos para la gente de Al Hilal al Nafti (creciente petrolero, este) debido a la injusticia, que es la otra cara del terrorismo, y el extremismo”, declaró Jodran.

La Compañía Nacional de Petróleo (CNP) informó hoy a través de un comunicado de la evacuación de su personal de los puertos de Ras Lanuf y Sidra, los más importantes del país, “con el fin de preservar su seguridad tras el estallido de los enfrentamientos armados en la región”.

La CNP ha registrado una pérdidas estimadas en más de 240.000 barriles y ha paralizado la entrada de barcos petroleros en el puerto de Sidra.

Libia es un Estado fallido, víctima del caos y la guerra civil, desde que en 2011 la comunidad internacional contribuyera a la victoria de las diferentes facciones rebeldes sobre la dictadura de Muamar al Gadafi.

En la actualidad tiene tres focos de poder: un Gobierno tutelado por la ONU en Trípoli, un Parlamento en la ciudad oriental de Tobruk bajo el mando de Hafter, y las ciudades-estado de Zintan y Misrata, el principal puerto comercial del país.

A ello se unen cientos de milicias, grupos yihadistas y redes de contrabando de personas, combustible, armas e incluso alimentos, que definen y controlan la economía del país. EFE