Muerto proyecto de reelección, comienzan quinielas de candidatos para 2018

Asunción, 28 abr (EFE).- El entierro del proyecto de reelección presidencial, tras ser rechazado por la Cámara de Diputados, abre la batalla para las elecciones de 2018 con el Partido Colorado a la búsqueda del sustituto de Horacio Cartes y la oposición en la encrucijada de unirse para derrotar al poderoso oficialismo.

Cartes fue el encargado de herir de muerte ese polémico proyecto este mes, cuando anunció que en “ningún caso” se presentaría a una reelección en esos comicios, dando al traste con una iniciativa que había partido del propio oficialismo para que pudiera repetir su mandato.

Su decisión estuvo influida por la ola de violencia que a finales de marzo provocó ese proyecto, una enmienda constitucional para facultar un segundo mandato presidencial, prohibido por la Carta Magna.

Con ese anuncio, el proyecto, que antes había sido aprobado en una cuestionada votación en el Senado, el germen de esa violencia, no tenía visos de sobrevivir en la Cámara de Diputados, con mayoría oficialista y que esta semana lo rechazó en sintonía con la determinación de Cartes.

Muerto el proyecto, se abre el melón de la sucesión en el Partido Colorado, con Cartes como principal director a la hora de elegir a un candidato que salga de “Honor Colorado”, la principal corriente de la formación.

Entrados en esa dinámica se barajan los nombres de pesos pesados del actual Gobierno como el ministro de Educación, Enrique Riera, antiguo presidente del Consejo de la Magistratura y exintendente de Asunción.

Otro nombre que suena es del ministro de Hacienda, Santiago Peña, que el pasado año se afilió al partido, pero que tiene en contra su escasa experiencia dentro de la actividad puramente política.

Tampoco se descarta al vicepresidente del Gobierno, Juan Afara, y al ministro de Agricultura, Juan Carlos Baruja.

El movimiento que lidera Cartes cuenta con un rival a priori, el senador Mario Abdo Benítez, que lidera la corriente “Colorado Añeteté” y que ha manifestado su intención de presentarse como candidato del partido a la presidencia en 2018.

Benítez encabezó en la Cámara Alta a los senadores “disidentes” del coloradismo, una fractura respecto al oficialismo que aumentó con su postura contraria al proyecto de reelección presidencial.

Se trata de una diferencia que podría ser solventada en diciembre, en las elecciones internas de las que saldrá el candidato presidencial de ese partido, que en otros momentos de crisis ya demostró su capacidad unificadora con el denominado “abrazo colorado”.

Los daños colaterales provocados por el proyecto de reelección también afectan al Partido Liberal, el mayor de la oposición y el que se opuso con más firmeza a ese intento de prorrogar el mandato presidencial.

Ese partido, liderado por Efraín Alegre, estudia la suspensión de ocho senadores que apoyaron el proyecto, entre ellos el histórico Blas Llano.

Esos senadores justificaron ese respaldo con vistas a posibilitar en 2018 la candidatura del expresidente Fernando Lugo, de la concertación de izquierda Frente Guasú, la otra formación que se alió con el Partido Colorado para propulsar la reelección presidencial por la vía de la enmienda.

Sin embargo, los liberales son conscientes de que para hacer frente al Partido Colorado requieren de una formación sin fisuras y que además cuente con apoyos añadidos.

En ese sentido, no se descarta la entrada en escena de Mario Ferreiro, actual intendente de Asunción y perteneciente a la coalición Avanza País (izquierda).

La alianza entre Ferreiro y el Partido Liberal fue clave en las municipales de 2015, que expulsaron de la intendencia de Asunción al colorado Arnaldo Samaniego.

Más complicado se presenta un acuerdo entre el Partido Liberal y el Frente Guasú como el que llevó en 2008 a Fernando Lugo a la presidencia de Paraguay.

El Frente Guasú es uno de los grandes derrotados de la crisis política que causó el proyecto de reelección, el cual apoyaron en alianza con el coloradismo para propiciar la candidatura de Lugo en 2018.

No obstante, el Frente Guasú mantiene que Lugo está habilitado para presentarse como candidato a la presidencia, argumentando que la prohibición de un segundo mandato solo afecta al presidente en ejercicio.

A finales del pasado año, el Tribunal Superior de Justicia Electoral dictaminó en contra de esa habilitación de Lugo.

El Frente Guasú espera ahora una decisión de la Corte Suprema, algo arriesgado dado la premura de las elecciones, previstas para abril de 2018. EFE