Mujeres mexicanas ganan terreno en sector inmobiliario, con camino por andar

México, 27 nov (EFE).- Gracias a los cambios sociales, políticos y económicos que ha experimentado la sociedad mexicana, la mujer ha tenido que hacer una transición de roles dando como resultado una mayor presencia femenina en el mercado laboral, y el sector inmobiliario es uno de los que mejor reflejan este fenómeno.

La participación de mujeres en el ámbito inmobiliario ha mostrado un crecimiento constante en años recientes, de tal forma que en 2017 representaban ya 50 % del total de los profesionales del sector, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

“Hay veces que trabajamos 10 horas a la semana y somos capaces de responder y dar resultados”, expone Marysela Márquez, de 47 años, trabajadora de Inmuebles Express, empresa en que toda la fuerza laboral pertenece al género femenino.

Márquez señala que “la sociedad estaba acostumbrada a que el hombre era quien mandaba en la casa, el que tenía que trabajar; la mujer siempre estaba en una posición sumisa”, y añade que hoy en día hay mujeres que son el pilar del hogar y que, incluso, tienen mayores ingresos que los hombres.

Marysela, al igual que muchas mujeres, rompe el estereotipo de que “el hombre puede más porque es más fuerte” y lleva más de 20 años siendo la principal fuente económica en su casa. Tiene dos hijos varones quienes se enorgullecen de ella.

Al entrar a laborar a la inmobiliaria, esta mujer sintió confianza pues se percató de que allí valoraban el aporte femenino. “La sociedad te castiga y enjuicia; es bueno saber que hay lugares de trabajo en donde se tiene accesibilidad con la mujer. No es necesario estar todo el tiempo en la empresa para ser productiva o tener buenos ingresos”, refiere.

Leopoldo Jarque, director de la empresa, que lleva más de 30 años en el mercado mexicano, decidió que su firma estuviera compuesta de mujeres a partir de 2010 con la finalidad de “reforzar el reconocimiento de la comunidad femenina”.

“Ellas tienen libertad de acción y movimiento; hay que dejar atrás la dependencia económica de un género respecto a otro. La mujer puede solventar sus gastos y gustos”, declara.

El ejecutivo optó por contratar personal totalmente femenino porque, con base en su experiencia, considera que ellas son más entusiastas, responsables y empáticas, cualidades esenciales en este negocio de fuerte interacción personal.

No es solamente en la proporción que representan en el mercado, sino que las mujeres ocupan puestos de cada vez mayor responsabilidad, más allá del tradicional papel de asesoras de ventas.

Durante 2017, la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI) estuvo encabezada por Beatriz Gamboa Lago, quien ejerció la segunda presidencia femenina en la historia de la agrupación.

Pese a que muchas empresas han comenzado a subsanar le rezago en cuanto a igualdad laboral, aún queda un gran trecho por recorrer. Solo en el sector inmobiliario, pese a constituir la mitad de la fuerza de trabajo, las mujeres sufren una desventaja salarial calculada entre 30 % y 35 %. EFE