Ni acepto comisión ni que me quiten el sueldo: Regidora

La regidora petista Marisol Carrillo Quiroga reiteró que no aceptará que se le dé una comisión de compensación ni tampoco estará de acuerdo con que se le retire el sueldo pues ha cumplido como gestora social, mientras el Ayuntamiento continúa menospreciando su capacidad política.

En los últimos días regidores de todas las fracciones han mostrado su descontento con la edil del Partido del Trabajo, pues en más de un año no ha asistido a una sola sesión de las 10 comisiones a las que pertenece, ni tampoco ha instalado la que preside, la de Equidad y Género, por lo que únicamente acude a laborar los jueves en la sesión de Cabildo, pero ha cobrado su sueldo normalmente.

En ese sentido tanto los miembros de la fracción del PAN como los del PRD se han declarado a favor de que se le retire el suelo y prerrogativas con las que goza la edil, además de que los presidentes de comisiones hagan un listado público con el número de inasistencias que presenta la regidora a las comisiones para obligarla a devolver el dinero que se le ha otorgado en estos trece meses.

Ante esto el alcalde indicó que se le ofrecería una comisión especial desde la cual pudiera contribuir al Municipio, a lo que la regidora se negó ya que lo que solicita es que le sean asignadas a su cargo las comisiones de obra pública y educación, al igual que se cree una comisión que atienda a personas con alguna minusvalidez, pese a que ya hay una que atiende a los grupos vulnerables.

Quiroga Carrillo expresó que no es menester de sus compañeros regidores opinar acerca del tema ya que el directamente responsable es el alcalde, quien no respetó los acuerdos políticos en cuanto al reparto de funciones en el Cabildo; “no es un capricho. Yo defendí mi postura en base a mis capacidades, expliqué por qué era necesaria una nueva comisión y no se me escuchó”, aseveró.

Agregó que si hoy se le acusa de no cumplir y de tener que devolver lo que no ha ejercido debidamente entonces que se aplique del mismo modo con todos los que pretendan abandonar sus funciones para buscar una candidatura en el próximo proceso electoral, incluido el alcalde; “es cuestión de ética. No hay ética cuando hablamos de un presidente que se va sin cumplir sus promesas”.