Nicaragua vive aparente calma tras protestas civiles que dejaron 38 muertos

El Popular

Managua, 26 abr (EFE).- Nicaragua vive hoy una aparente calma a la espera de que se fije el inicio del diálogo entre el Gobierno y los empresarios con la mediación de la Iglesia católica, tras las protestas civiles que han dejado al menos 38 muertos.

La cifra de muertos a causa de la represión gubernamental durante las manifestaciones contra el presidente Daniel Ortega, que comenzaron por una fallida reforma a la seguridad social, pasó de 32 a 38, según un reporte del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) divulgado hoy.

El número llegó a 38 luego de que los abogados del Cenidh contrastaron los nombres con los cuerpos y con la información de los familiares, para evitar confusión, debido a que no existen datos oficiales sobre los manifestantes fallecidos durante las protestas.

A pesar del aumento en el número de muertos, la cantidad de desaparecidos se mantuvo en 48 de ayer para hoy, de acuerdo con los datos del Cenidh, cuyos representantes no descartaron más víctimas y que han calificado la situación como “una masacre estudiantil”.

En tanto, estudiantes universitarios que lideran las manifestaciones contra el Gobierno aprobaron unirse a un diálogo con Ortega, luego de que una parte de ellos aceptó públicamente dialogar.

“Apoyamos el diálogo”, dijo a Efe un grupo de líderes de diferentes universidades, horas después de que el Movimiento Universitario 19 de Abril anunciara que se sumará al diálogo de Ortega con el sector privado, por invitación de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, que actuará como mediador.

El Movimiento Universitario 19 de Abril aceptó bajo la condición de aclarar dónde están las decenas de estudiantes desaparecidos, garantizar la seguridad física de los manifestantes, suspender los abusos a las protestas cívicas, y responsabilizar a Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, de cualquier cosa que les suceda.

La decisión de los universitarios llega nueve días después de iniciadas esas protestas masivas contra Ortega.

El obispo Silvio Báez, una de las personalidades más influyentes de Nicaragua, dijo hoy que el diálogo previsto no será un “manto de impunidad”.

“Que los criminales que han asesinado y torturado a nuestros jóvenes no piensen que el diálogo nacional será un manto de impunidad. Ante todo verdad y justicia”, expresó el religioso en su cuenta de Twitter.

Báez, reconocido por su carácter crítico en temas políticos, convocó a una marcha el próximo sábado “para mostrar” fe en Dios y el “amor a Nicaragua”.

El pasado 21 de abril, este obispo calificó a los estudiantes que protestaban contra el Gobierno como “la reserva moral” que tiene el país.

Por otro lado, Ortega fue denunciado este jueves ante la Fiscalía por la muerte de al menos 34 personas durante las protestas masivas contra el Gobierno durante las últimas dos semanas.

La Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH) denunció a Ortega y a Murillo, así como a la jefa de la Policía Nacional Aminta Granera, el subjefe Francisco Díaz, y a jefes policiales establecidos en los departamentos (provincias) de Managua, Bluefields, Estelí, León, Masaya y Matagalpa.

La denuncia fue motivada por “ejecuciones sumarias” realizadas por los señalados, afirmó el secretario general de la ANPDH, Álvaro Leiva, durante la presentación de la querella, en la sede de Ministerio Público.

El organismo también pidió a la Fiscalía que solicite el retiro de la inmunidad de Ortega y Murillo, ya que sin ese procedimiento la denuncia no tendrá efecto.

Según Leiva, la mayoría de víctimas murieron al recibir disparos en la cabeza, cuello y pecho, lo que da pie para pensar en que se trató de ejecuciones.

Entre los fallecidos se encuentran dos policías, un adolescente y un periodista.

A pesar de que los enfrentamientos disminuyeron el lunes, ahora la población exige la renuncia de Ortega y Murillo porque los consideran represivos, corruptos, violadores de los derechos humanos y de las libertades públicas, entre otros. EFE